peripateticos
En la semana filosófica iniciamos recorrido visitando ETOPIA, centro de difusión digital, que en ese momento celebraban unas jornadas de medios audiovisuales en educación. 
Nos internamos en el paseo bajo el “Pabellón Puente” para disfrutar de las vistas de una cultura que florecería como un tulipán cruzando un rio si no fuera que el vacío de mentes y de dineros se opusiera a ese glorioso momento.
Por el ribazo del rio vamos hasta el puente del voluntariado que cruzamos hacia el Actur para hacer un pequeño descanso en La Colonial, con su decoración filipina.
Vamos luego hasta el puente de piedra y visitamos la exposición de Iris Navarro,
Admirando sus ajuares vacíos sobre los lujuriosos fondos mágicos, los jardines limites que hacen posible que los muros, especialmente los que el tiempo ha corrompido, permitan crecer la belleza humilde pero arrebatada de un rincón o pequeño oasis que se escapa a la sequedad que le rodea. Nos gustan también los jardines perdidos (en cierto modo como lo que queda de nosotros).
En una pastelería de D. Jaime compramos una bolsa de rosas escarchadas y azucaradas para saborear lo natural de lo artificial.




