{"id":2063,"date":"2015-11-19T12:47:07","date_gmt":"2015-11-19T12:47:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=2063"},"modified":"2020-03-31T23:19:34","modified_gmt":"2020-03-31T23:19:34","slug":"el-arbol-del-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/el-arbol-del-la-musica\/","title":{"rendered":"El \u00e1rbol del la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span style=\"font-size: large;\">Cada vez que <\/span><span style=\"font-size: large;\">Javier <\/span><span style=\"font-size: large;\">pasaba por la nueva tienda que hab\u00edan abierto en el barrio para comprar caramelos de Santasapina, se le iba la vista a la secci\u00f3n de hierbas, s\u00e1lvia, desm\u00f3dium.. tomillo, hierba luisa\u2026<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. <\/span><span style=\"font-size: large;\">D<\/span><span style=\"font-size: large;\">e los paquetitos colgados como ahorcados, del \u00e1rbol de ramas de aluminio, destacaban cartelitos, como los RIP de las cruces de los cementerios, <\/span><span style=\"font-size: large;\">de <\/span><span style=\"font-size: large;\">SORIA NATURAL..<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Los ecos de Soria le llevaban a evocar la Dehesa en la que se dec\u00eda que pac\u00edan toros bravos cuyos supuestos ataques evitaban los ni\u00f1os, presos de p\u00e1nico corriendo y encaram\u00e1ndose a los \u00e1rboles, la mayor parte de las veces confundiendo una broma, un viento o su propia huida con las astas del perseguidor que se iban a clavar por la espalda. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Recordaba la noche de San Saturio y la larga procesi\u00f3n de gentes con una tea encendida dirigi\u00e9ndose a la ermita con c\u00e1nticos musitados que pon\u00edan los pelos de punta,.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero todo el colorido que intentaba rememorar como una noche transfigurada<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> o con el verde de las praderas del parque de la alameda iban a parar al nefasto \u00e1rbol de la m\u00fasica. Para evitar el hecho desagradable, el d\u00eda maldito, el momento aciago, el antes y el despu\u00e9s, el alfa y omega, en el que todo se inici\u00f3 como un destino siniestro que todo lo ti\u00f1e de negro, se ve\u00eda obligado a poner una capa de nieve blanca tapando todo el parque y toda Soria. Se ve\u00eda recorriendo en solitario el camino a ninguna parte, dejando huellas blancas que nada descubr\u00edan, que podr\u00edan ser ni\u00f1o, adulto o viejo, o todas a la vez, mezcladas y fusionadas hasta volverlas peque\u00f1as dunas de polvo de nieve. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero cuando ya casi hab\u00eda conseguido que todo fuese blanco, las ramas de los \u00e1rboles, las piedras de las p\u00e9rgolas, los dinteles y las arcadas de rosales, entonces ca\u00eda una gota de sangre al suelo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-!Eduardo se ha ca\u00eddo! -todav\u00eda escuchaba el eco de su voz gritando desde arriba del \u00e1rbol-. S\u00f3lo \u00e9l sab\u00eda el secreto mejor guardado\u2026 no se hab\u00eda ca\u00eddo solo, sino empujado por rabia cuando le estaba insultando \u201c!babosa, cara culo!\u201d\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Javier intentaba adivinar por las conversaciones de los adultos qu\u00e9 hab\u00eda pasado al final. No se atrev\u00eda a preguntar, no fuera que por la voz tr\u00e9mula de la pregunta los dem\u00e1s sospecharan, como siempre le pillaba su madre cuando ment\u00eda. Se vio obligado a deducir las consecuencias de lo sucedido a trav\u00e9s de los indicios que capturaba: \u201cest\u00e1 todav\u00eda en coma\u201d \u201cuna inyecci\u00f3n de un palmo, sin exagerar\u201d \u201cest\u00e1 entre la vida y la muerte\u201d \u201cSe debi\u00f3 inclinar hacia la barandilla\u201d \u201cuna transfusi\u00f3n\u201d\u2026 Costaba saber lo sucedido juntando trozos de palabras y frases de las que s\u00f3lo era cazador furtivo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">En una ocasi\u00f3n se sent\u00eda tan oprimido por <\/span><span lang=\"es-ES\">l<\/span><span lang=\"es-ES\">a angustia que le apretaba el pecho impidi\u00e9ndole respirar con comodidad, <\/span><span lang=\"es-ES\">que<\/span> <span lang=\"es-ES\">l<\/span><span lang=\"es-ES\">anz\u00f3 una piedra al aire con la <\/span><span lang=\"es-ES\">supuesta <\/span><span lang=\"es-ES\">finalidad de arrancar una pi\u00f1a para sacarle los pi\u00f1ones, pero \u00e9<\/span><span lang=\"es-ES\">l<\/span><span lang=\"es-ES\"> sab\u00eda que <\/span><span lang=\"es-ES\">la piedra era un juicio de Dios. <\/span><span lang=\"es-ES\">H<\/span><span lang=\"es-ES\">ab\u00eda le\u00eddo en un c\u00f3mic que en la <\/span><span lang=\"es-ES\">E<\/span><span lang=\"es-ES\">dad <\/span><span lang=\"es-ES\">M<\/span><span lang=\"es-ES\">ed<\/span><span lang=\"es-ES\">i<\/span><span lang=\"es-ES\">a, a veces se organizaban duelos en los que la v\u00edctima no ten\u00eda raz\u00f3n. <\/span><span lang=\"es-ES\">Dios se la daba en exclusiva <\/span><span lang=\"es-ES\">para <\/span><span lang=\"es-ES\">que venciera<\/span><span lang=\"es-ES\">. <\/span><span lang=\"es-ES\">S<\/span><span lang=\"es-ES\">eguramente \u00e9l ten\u00eda un pecado mortal que no se pod\u00eda confesar, un pecado que le obligaba a ser sacr\u00edlego <\/span><span lang=\"es-ES\">y <\/span><span lang=\"es-ES\"> ap\u00f3stata merecedor del fuego del infierno. <\/span><span lang=\"es-ES\">La piedra decidir\u00eda su sentencia.<\/span> <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">La piedra acab\u00f3 bajando sobre su cabeza. Pero s\u00f3lo consigui\u00f3 un rasgu\u00f1o y un chich\u00f3n que tuvo que tapar con una gorra durante una semana.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Otra vez estaban en la estaci\u00f3n de tren esperando al t\u00edo Hip\u00f3lito, que ven\u00eda de Madrid para visitar a la familia. Mientras esperaban se retir\u00f3 a un rinc\u00f3n de la valla en la que los obreros hab\u00edan dejado una verja de hierro forjado mientras soldaban los goznes. Su padre miraba en direcci\u00f3n al punto remoto por el que deb\u00eda aparecer la locomotora, repasaba la hora en su reloj y en el del and\u00e9n, que misteriosamente no coincid\u00edan. Resoplaba y volv\u00eda a escudri\u00f1ar. Su madre hablaba con t\u00eda Maril\u00fa y le miraba de reojo de vez en cuando para que se percatara de que mirar al que te mira es como una cadena invisible que impidiera cualquier veleidad ajena al sometimiento de las normas de bien.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Javier subi\u00f3 unos pelda\u00f1os la verja y una vez arriba se inclin\u00f3 hacia atr\u00e1s con los pies y las manos en el ultimo arco y en cierto modo sab\u00eda que se iba a volcar y pod\u00eda resultar que se le viniera encima y le aplastara. Pensaba que tal vez un aviso, un \u00e1ngel o una agilidad de mono le permitir\u00edan saltar fuera del alcance la zarpa de la puerta de hierro.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero la temeridad, la falta de providencia divina y tal vez el mismo peso de la culpa que arrastraba, hicieron que saliera mal parado.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Esta vez la cosa pintaba muy mal desde el momento en que le comenzaron a sangrar las orejas. \u201ctraumatismo craneal\u201d \u201cradiograf\u00eda\u201d \u201cconmoci\u00f3n\u201d \u201cco\u00e1gulo de sangre\u201d \u201coperar\u201d o\u00eda que dec\u00eda el equipo de m\u00e9dicos con sus batas blancas y la nube de monjas de cofia.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">L<a href=\"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/monja.png\" rel=\"prettyphoto[2063]\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-16744 alignleft\" src=\"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/monja-242x300.png\" alt=\"\" width=\"242\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/monja-242x300.png 242w, https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/monja-121x150.png 121w, https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/monja.png 340w\" sizes=\"(max-width: 242px) 100vw, 242px\" \/><\/a>e hab\u00edan puesto en la sala infantil y pudo ver en la cama de al lado una gr\u00e1fica y unas misteriosas anotaciones llenas de siglas atajadas con puntos. Era Eduardo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">Como <\/span><span lang=\"es-ES\">Javier <\/span><span lang=\"es-ES\">estaba <\/span><span lang=\"es-ES\">oficialmente<\/span><span lang=\"es-ES\"> enfermo tuvo la perfecta disculpa para no preguntar ni decir nada. Como no le conven\u00eda hablar <\/span><span lang=\"es-ES\">hubo de <\/span><span lang=\"es-ES\"> hacerse el mudo, con el grave inconveniente de tener confundidos a los m\u00e9dicos y a sus padres. \u201c<\/span><span lang=\"es-ES\">E<\/span><span lang=\"es-ES\">n coma\u201d \u201cp\u00e9rdida de<\/span><span lang=\"es-ES\">l<\/span><span lang=\"es-ES\"> habla\u201d \u201cl\u00f3bulo temporal\u201d \u201cagn\u00f3sia\u201d \u201cpostraum\u00e1tica\u201d, <\/span><span lang=\"es-ES\">dec\u00edan.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Aunque Javier no recordaba haber pronunciado ninguna palabra, ni siquiera para protestar frente a T\u00eda Maril\u00fa y a T\u00edo Agapito, que \u00e9l no era ni raro, ni serio, ni se le hab\u00eda comido la lengua un gato, ni se hab\u00eda vuelto mudo, ni \u201ccatat\u00f3nico\u201d o \u201cen estado de shock\u201d. Pareci\u00f3 milagrosa su pronta recuperaci\u00f3n y la salida del hospital, antes que Eduardo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">La familia tuvo que abandonar Soria para pasar a Pamplona, <\/span><span lang=\"es-ES\">L\u00e9rida, Huesca <\/span><span lang=\"es-ES\">y<\/span> <span lang=\"es-ES\">Zaragoza, en pos de mejores trabajos que hicieron aparecer en la casa plancha el\u00e9ctrica, cocina de gas, nevera de hielo. <\/span><span lang=\"es-ES\">C<\/span><span lang=\"es-ES\">antidades industriales de madejas de lana que requer\u00edan sus brazos para hacer los ovillos, agujas de tricotar, tapetes, trozos de jersey que hab\u00eda que medir constantemente de sisa, de mangas, de cuello y de cintura antes de pegarlos, huevos de madera para zurcidos <\/span><span lang=\"es-ES\">y <\/span><span lang=\"es-ES\"> jaboncillos de sastre para calcar patrones del Burda. <\/span><span lang=\"es-ES\">Y<\/span><span lang=\"es-ES\">ogurteras, ollas a presi\u00f3n y hasta un coche para <\/span><span lang=\"es-ES\">salir<\/span><span lang=\"es-ES\"> de la casa repleta de cachivaches modernos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Con el paso de los a\u00f1os Javier se pudo olvidar completamente de los asuntos desagradables de la infancia y como los recuerdos malos estaban unidos a los buenos, se desvanec\u00edan unos y otros. Su pasado era como algod\u00f3n blanco, como nubes tupidas que imped\u00edan ver o como una barrera de polvo impenetrable que asfixiaba.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Consigui\u00f3 un buen trabajo, se cas\u00f3, tuvo ni\u00f1os que le permit\u00edan ser otra clase de ni\u00f1o. Un ni\u00f1o que juega a ser un ni\u00f1o con otro ni\u00f1o con el que juega, un ni\u00f1o putativo, delegado, interp\u00f3sita persona, de prestado.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Un d\u00eda Javier fue a comprar minerales para el cumplea\u00f1os de uno de sus hijos, cuando de pronto se cruz\u00f3 con uno que se le qued\u00f3 mirando a la cara como observ\u00e1ndola con lupa.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00bfNo ser\u00e1s tu Javier Hurtado? -dijo, asombrado por la sagacidad de sus pesquisas detectivescas-.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-S\u00ed, por? \u00bfNos conocemos de algo? -objet\u00f3 Javier.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-He tenido el p\u00e1lpito, t\u00edo, s\u00ed yo soy Eduardo Mart\u00ednez, tu amiguico de Soria.. baboso cara culo\u2026 \u00a1Te he reconocido por las pecas de la nariz!<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Como se hab\u00edan dado los tel\u00e9fonos para quedar alg\u00fan d\u00eda, Eduardo le llam\u00f3 al cabo de una semana para tomar unas cervezas. En la cita Javier le puso al corriente de donde viv\u00eda, en qu\u00e9 calle y qu\u00e9 numero, enfrente de d\u00f3nde, qu\u00e9 edades ten\u00edan sus hijos, d\u00f3nde trabajaba \u00e9l, su mujer y en el correr del rubio elemento hasta cu\u00e1nto ganaban de sueldo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">A la hora de pagar las consumiciones, Eduardo pretext\u00f3 haberse descuidado la cartera en casa y Javier le invit\u00f3 contento, incluso le prest\u00f3, para ahorrarle el orgullo herido de mendigar, algunos billetes por si los necesitaba para volver en taxi.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Los siguientes encuentros fueron sobre ruedas. La confianza era de pronto tan grande y tan liberadora -en todo el tiempo no hubo reproches sobre lo sucedido en el \u00e1rbol de la m\u00fasica ni sobre la mudez en el hospital. Eduardo se atrevi\u00f3 a pedirle descaradamente dinero:<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-T\u00fa no podr\u00edas prestarme unos ochocientos euros ya que te va tan bien. Por los ahorros el banco te ha dado una vajilla azul y un tablet. Tus hijos van a montar a caballo y a tu mujer la acaban de ascender. Vives en la zona de Marqu\u00e9s de Villahermosa, que es muy buen barrio y tu vecino es un edil del ayuntamiento\u2026<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Capt\u00f3 Javier en el enredo enmara\u00f1ado de la petici\u00f3n que hab\u00eda mucho de sorna y un poco de velada amenaza.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-Pero esa cantidad, ahora mismo que me toca pagar la hipoteca, no me va muy bien\u2026 no te podr\u00edas apa\u00f1ar con cincuenta euros \u2013 le sugiri\u00f3 conciliador Javier.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">-Y t\u00fa te podr\u00e1s apa\u00f1ar si le cuento al edil del Ayuntamiento el pedazo de cabr\u00f3n asesino que eres, o a tu mujer, \u00bfsabe ella de qu\u00e9 eres capaz? Y tus hijos \u00bfsaben que me empuja<\/span><span lang=\"es-ES\">s<\/span><span lang=\"es-ES\">te por la barandilla y sobreviv\u00ed de milagro? \u00bfSabe tu familia que no te denunci\u00e9 y que t\u00fa me niegas el arrepentimiento a cambio de <\/span><span lang=\"es-ES\">unas cervezas<\/span><span lang=\"es-ES\">?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-Yo pens\u00e9 que me hab\u00edas perdonado .. cosas de ni\u00f1os\u2026 -adujo Javier, sin demasiado convencimiento, m\u00e1s bien por si se aburr\u00eda y se olvidaba de la petici\u00f3n-.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-Ni me olvido, ni perdono -sentenci\u00f3 Eduardo, sereno y con ojos de psic\u00f3pata-.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">La cosa se complic\u00f3 mucho. Primero cedi\u00f3 en darle los ochocientos euros de las sucesivas hipotecas, luego se tiraron los ahorros por el barranco de las exigencias, despu\u00e9s su mujer se separ\u00f3 de \u00e9l pensando que era un lud\u00f3pata, un libertino o un drogadicto, pero nada digno de amor. Eso fue muy duro. No fue capaz de explicarle ni la verdad de lo que sucedi\u00f3 en Soria, ni la cobarde cesi\u00f3n al chantaje en el que hab\u00eda ca\u00eddo arrastrando a la familia en el declive. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Cuando la verdad era oscura y dormitaba en el invierno de la memoria hubiera podido salvarse confesando, pero una vez que hab\u00eda desviado ingentes cantidades de dinero, soportado crueles acusaciones y sospechas, peleas e insultos inmerecidos y lo estaba perdiendo todo, decir la verdad ya era tarea in\u00fatil e incluso contraproducente porque su trabajo depend\u00eda de una familiar de su mujer.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">En plena desesperaci\u00f3n se tir\u00f3 por la ventana una madrugada de niebla espesa. Como no cont\u00f3 con tendederos, ni toldos ni setos amortiguadores qued\u00f3 malherido y con bastantes huesos rotos, pero no consigui\u00f3 morir, al menos esa madrugada fr\u00eda y brumosa.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Eduardo le fue a visitar al hospital. \u00c9sta vez no le pidi\u00f3 dinero, solo se limit\u00f3 a susurrarle al o\u00eddo<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00bfY ahora qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 sientes empujado al abismo?<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u2013 <span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">En el abismo siento una liberaci\u00f3n, que es como nieve muy blanca en la que de pronto cae una gota negra que ya no me inquieta.<\/span><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">COMENTARIOS<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">#disimulo #cobard\u00eda #impulsividad #culpa #represi\u00f3n #chantaje<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>Realizados por la T.O. Rebeca Franc\u00e9s, que actu\u00f3 de narradora del cuento<\/strong>.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c<span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">\u00bfC\u00f3mo \u00e9ramos durante nuestra infancia? \u00c9ramos juguetones, curiosos\u2026 En ocasiones traviesos y caprichosos\u2026 Tambi\u00e9n \u00e9ramos inocentes y muy cari\u00f1osos. \u00bfConservamos estas caracter\u00edsticas? Algunos dicen que siguen conservando un esp\u00edritu travieso, otros dicen que a\u00fan conservan ojos inocentes con los que mirar el mundo que les rodea y hay quien dice que ya no tiene nada de ni\u00f1o. Cambiamos y crecemos, pero la verdad es que todos conservamos una misma cosa de la infancia, una misma cosa que nos hace \u00fanicos y que nadie ni nada nos podr\u00e1 quitar \u00bfSabes a qu\u00e9 me refiero? \u00bfSabes qu\u00e9 es aquello que siempre conservaras? tus recuerdos.\u201d<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">De esta forma trat\u00e9 de introducir la historia de Javier a quien sus recuerdos siempre le transportaban a Soria. Se trat\u00f3 de hacer \u00e9nfasis en aquellos recuerdos infantiles en los que se evocaba una noche misteriosa en San Saturio y en los que se rememoraban tardes de bromas en la Dehesa, para que el contraste con el recuerdo del nefasto \u00e1rbol de la m\u00fasica fuera mayor. Me detuve en que se visualizase una estampa id\u00edlica en la que una capa de nieve blanca cubr\u00eda todo el parque, para que as\u00ed todos \u201cvi\u00e9semos\u201d esa gota de sangre manchando el paisaje buc\u00f3lico que hab\u00edamos creado en nuestra imaginaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Mi trozo preferido del cuento fue el episodio de la pi\u00f1a. Invit\u00e9 a que se participase compartiendo aquellas sensaciones que cre\u00edan que pod\u00eda sentir Javier. \u00c9l se sent\u00eda oprimido y le costaba respirar. Quer\u00eda ser juzgado. \u201c\u00c9l ten\u00eda un pecado mortal que no se pod\u00eda confesar, un pecado que le obligaba a ser sacr\u00edlego, ap\u00f3stata, merecedor del fuego del infierno\u201d. Duras palabras que quise reproducir al pie de la letra, con las que, he de confesar, intent\u00e9 estremecer a los oyentes. Habl\u00e9 del juicio de Dios con cierta sorna y trat\u00e9 de explicar en qu\u00e9 consist\u00eda de manera muy teatral, para que, a pesar de ser algo serio para el protagonista, llegase a resultar hilarante. De esta misma forma, intent\u00e9 que resultara dram\u00e1tico el momento en el que tira la piedra y as\u00ed \u201cre\u00edrme\u201d de ese rasgu\u00f1o que le oblig\u00f3 a llevar gorra durante una semana.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c<span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero la temeridad, la falta de providencia divina, y tal vez el mismo peso de la culpa que arrastraba, hicieron que saliera mal parado\u201d Otra de mis partes favoritas y en esta ocasi\u00f3n intent\u00e9 tambi\u00e9n re\u00edrme de la desdichada suerte de Javier.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">El reencuentro de los amigos despu\u00e9s de a\u00f1os tambi\u00e9n fue una parte en la que intent\u00e9 marcar contrastes. Quise, al principio, mostrar en Eduardo una actitud desenfadada y en Javier una actitud un tanto chulesca. La petici\u00f3n de Eduardo hizo que cambiaran los roles de ambos de manera dr\u00e1stica, para no ver ya con los mismos ojos ni a uno ni a otro.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">A pesar de lo dram\u00e1tico de la situaci\u00f3n, intent\u00e9 re\u00edrme de nuevo del malogrado Javier, el cual no consigui\u00f3 su objetivo al lanzarse por la ventana.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Finalmente el abismo resulta una liberaci\u00f3n y ese paisaje blanco manchado por una gota de sangre que hab\u00edamos evocado al principio del cuento vuelve a aparecer, pero no as\u00ed la sensaci\u00f3n \u201cinquietante\u201d que \u00e9sta imagen hab\u00eda producido en nosotros.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Gandhi Serif, serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Al finalizar el cuento hablamos sobre el comportamiento de Javier. Nos preguntamos sobre la actitud de \u00e9ste cuando era ni\u00f1o \u00bfCu\u00e1ndo empujo a su amigo quer\u00eda tirarlo del \u00e1rbol? Si esto nos hubiera pasado a nosotros \u00bfhabr\u00edamos confesado? Y tambi\u00e9n debatimos sobre la conducta de nuestro protagonista ya de adulto \u00bfHabr\u00edamos ca\u00eddo en el chantaje? \u00bfC\u00f3mo lo habr\u00edamos afrontado nosotros?<\/span><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\">NOTAS<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> En este punto se pide a los oyentes que contribuyan con nombres de plantas que se pueden encontrar en una herborister\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Referencia al poema sinf\u00f3nico \u201c<span style=\"font-size: small;\">Verkl\u00e4rte Nacht <\/span><span style=\"font-size: small;\">opus 4<\/span>\u201d de Shoemberg<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada vez que Javier pasaba por la nueva tienda que hab\u00edan abierto en el barrio para comprar caramelos de Santasapina, se le iba la vista a la secci\u00f3n de hierbas, s\u00e1lvia, desm\u00f3dium.. tomillo, hierba luisa\u20261. De los paquetitos colgados como ahorcados, del \u00e1rbol de ramas de aluminio, destacaban cartelitos, como los RIP de las cruces de los cementerios, de SORIA NATURAL.. Los ecos de Soria le llevaban a evocar la Dehesa en la que se dec\u00eda que pac\u00edan toros bravos cuyos supuestos ataques evitaban los ni\u00f1os, presos de p\u00e1nico corriendo y encaram\u00e1ndose a los \u00e1rboles, la mayor parte de las veces confundiendo una broma, un viento o su propia huida con las astas del perseguidor que se iban a clavar por la espalda. Recordaba la noche de San Saturio y la larga procesi\u00f3n de gentes con una tea encendida dirigi\u00e9ndose a la ermita con c\u00e1nticos musitados que pon\u00edan los pelos de punta,. Pero todo el colorido que intentaba rememorar como una noche transfigurada2 o con el verde de las praderas del parque de la alameda iban a parar al nefasto \u00e1rbol de la m\u00fasica. Para evitar el hecho desagradable, el d\u00eda maldito, el momento aciago, el antes y el despu\u00e9s, el alfa y omega, en el que todo se inici\u00f3 como un destino siniestro que todo lo ti\u00f1e de negro, se ve\u00eda obligado a poner una capa de nieve blanca tapando todo el parque y toda Soria. Se ve\u00eda recorriendo en solitario el camino a ninguna parte, dejando huellas blancas que nada descubr\u00edan, que podr\u00edan ser ni\u00f1o, adulto o viejo, o todas a la vez, mezcladas y fusionadas hasta volverlas peque\u00f1as dunas de polvo de nieve. Pero cuando ya casi hab\u00eda conseguido que todo fuese blanco, las ramas de los \u00e1rboles, las piedras de las p\u00e9rgolas, los dinteles y las arcadas de rosales, entonces ca\u00eda una gota de sangre al suelo. -!Eduardo se ha ca\u00eddo! -todav\u00eda escuchaba el eco de su voz gritando desde arriba del \u00e1rbol-. S\u00f3lo \u00e9l sab\u00eda el secreto mejor guardado\u2026 no se hab\u00eda ca\u00eddo solo, sino empujado por rabia cuando le estaba insultando \u201c!babosa, cara culo!\u201d\u2026 Javier intentaba adivinar por las conversaciones de los adultos qu\u00e9 hab\u00eda pasado al final. No se atrev\u00eda a preguntar, no fuera que por la voz tr\u00e9mula de la pregunta los dem\u00e1s sospecharan, como siempre le pillaba su madre cuando ment\u00eda. Se vio obligado a deducir las consecuencias de lo sucedido a trav\u00e9s de los indicios que capturaba: \u201cest\u00e1 todav\u00eda en coma\u201d \u201cuna inyecci\u00f3n de un palmo, sin exagerar\u201d \u201cest\u00e1 entre la vida y la muerte\u201d \u201cSe debi\u00f3 inclinar hacia la barandilla\u201d \u201cuna transfusi\u00f3n\u201d\u2026 Costaba saber lo sucedido juntando trozos de palabras y frases de las que s\u00f3lo era cazador furtivo. En una ocasi\u00f3n se sent\u00eda tan oprimido por la angustia que le apretaba el pecho impidi\u00e9ndole respirar con comodidad, que lanz\u00f3 una piedra al aire con la supuesta finalidad de arrancar una pi\u00f1a para sacarle los pi\u00f1ones, pero \u00e9l sab\u00eda que la piedra era un juicio de Dios. Hab\u00eda le\u00eddo en un c\u00f3mic que en la Edad Media, a veces se organizaban duelos en los que la v\u00edctima no ten\u00eda raz\u00f3n. Dios se la daba en exclusiva para que venciera. Seguramente \u00e9l ten\u00eda un pecado mortal que no se pod\u00eda confesar, un pecado que le obligaba a ser sacr\u00edlego y ap\u00f3stata merecedor del fuego del infierno. La piedra decidir\u00eda su sentencia. La piedra acab\u00f3 bajando sobre su cabeza. Pero s\u00f3lo consigui\u00f3 un rasgu\u00f1o y un chich\u00f3n que tuvo que tapar con una gorra durante una semana. Otra vez estaban en la estaci\u00f3n de tren esperando al t\u00edo Hip\u00f3lito, que ven\u00eda de Madrid para visitar a la familia. Mientras esperaban se retir\u00f3 a un rinc\u00f3n de la valla en la que los obreros hab\u00edan dejado una verja de hierro forjado mientras soldaban los goznes. Su padre miraba en direcci\u00f3n al punto remoto por el que deb\u00eda aparecer la locomotora, repasaba la hora en su reloj y en el del and\u00e9n, que misteriosamente no coincid\u00edan. Resoplaba y volv\u00eda a escudri\u00f1ar. Su madre hablaba con t\u00eda Maril\u00fa y le miraba de reojo de vez en cuando para que se percatara de que mirar al que te mira es como una cadena invisible que impidiera cualquier veleidad ajena al sometimiento de las normas de bien. Javier subi\u00f3 unos pelda\u00f1os la verja y una vez arriba se inclin\u00f3 hacia atr\u00e1s con los pies y las manos en el ultimo arco y en cierto modo sab\u00eda que se iba a volcar y pod\u00eda resultar que se le viniera encima y le aplastara. Pensaba que tal vez un aviso, un \u00e1ngel o una agilidad de mono le permitir\u00edan saltar fuera del alcance la zarpa de la puerta de hierro. Pero la temeridad, la falta de providencia divina y tal vez el mismo peso de la culpa que arrastraba, hicieron que saliera mal parado. Esta vez la cosa pintaba muy mal desde el momento en que le comenzaron a sangrar las orejas. \u201ctraumatismo craneal\u201d \u201cradiograf\u00eda\u201d \u201cconmoci\u00f3n\u201d \u201cco\u00e1gulo de sangre\u201d \u201coperar\u201d o\u00eda que dec\u00eda el equipo de m\u00e9dicos con sus batas blancas y la nube de monjas de cofia. Le hab\u00edan puesto en la sala infantil y pudo ver en la cama de al lado una gr\u00e1fica y unas misteriosas anotaciones llenas de siglas atajadas con puntos. Era Eduardo. Como Javier estaba oficialmente enfermo tuvo la perfecta disculpa para no preguntar ni decir nada. Como no le conven\u00eda hablar hubo de hacerse el mudo, con el grave inconveniente de tener confundidos a los m\u00e9dicos y a sus padres. \u201cEn coma\u201d \u201cp\u00e9rdida del habla\u201d \u201cl\u00f3bulo temporal\u201d \u201cagn\u00f3sia\u201d \u201cpostraum\u00e1tica\u201d, dec\u00edan. Aunque Javier no recordaba haber pronunciado ninguna palabra, ni siquiera para protestar frente a T\u00eda Maril\u00fa y a T\u00edo Agapito, que \u00e9l no era ni raro, ni serio, ni se le hab\u00eda comido la lengua un gato, ni se hab\u00eda vuelto mudo, ni \u201ccatat\u00f3nico\u201d o \u201cen estado de shock\u201d. Pareci\u00f3 milagrosa su pronta recuperaci\u00f3n y la salida del hospital, antes que Eduardo. La familia tuvo que abandonar Soria para pasar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":2064,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2063"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2063"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18647,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2063\/revisions\/18647"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}