{"id":3580,"date":"2016-12-15T13:00:26","date_gmt":"2016-12-15T13:00:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=3580"},"modified":"2020-03-30T17:20:53","modified_gmt":"2020-03-30T17:20:53","slug":"3580-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/3580-2\/","title":{"rendered":"Troquelitas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Representado por Luz Moreno<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Como dijo <\/span><i><span style=\"font-size: large;\">Paul<\/span><\/i><span style=\"font-size: large;\"> \u00c9luard, escritor y poeta surrealista franc\u00e9s \u201c<\/span><i><span style=\"font-size: large;\">Hay<\/span><\/i><span style=\"font-size: large;\"> otros <\/span><i><span style=\"font-size: large;\">mundos,<\/span><\/i><span style=\"font-size: large;\"> pero est\u00e1n en \u00e9ste. Hay otras vidas, pero est\u00e1n en ti\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Primero crecieron en las antiguas huertas las casas baratas de Los toros, en las que se conocieron Goya, El\u00edas y Meka, los inseparables, m\u00e1s unidos por el gamberrismo infantil y por raz\u00f3n de vecindad forzada que por la escuela. Cuando llegaron a esa edad en la que ser \u201chijo de\u201d se convierte en sensaci\u00f3n agobiante de despersonalizaci\u00f3n, formaron su propio mundito de claves y reglas secretas caprichosas, gustos subversivos y est\u00e9tica alternativa. Como bot\u00f3n de muestra valga su gusto arbitrario por un juego que bautizaron como \u201cTROQUELITAS\u201d. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Eran unas fichas redondas de pl\u00e1stico que rellenaban de cera y lacraban el techo con misteriosos signos que significaban promesas de ser en el mundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Poco despu\u00e9s se construy\u00f3 la Ciudad Jard\u00edn, para asombro de todos, que ve\u00edan en forma de chalet con jard\u00edn un sue\u00f1o materializado en vez de promesa lejana. All\u00ed fueron a parar la Olivia, el Yuri y el Cano, el hijo de un algo funcionario Americano. Olivia llevaba de cr\u00e1neo a todos los chicos que se iban a pasear a la Plaza Maravillas, m\u00e1s que nada para constatar el fen\u00f3meno de su belleza. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Olivia conoci\u00f3 toda suerte de seductores de palabras, presumidos moteros o fitipaldis de coches de lujo, aspirantes a modelos, elegantes y maleantes bailongos del tres al cuarto. A medida que su experiencia de los hombres y de las mentiras del amor aumentaban, su vestimenta se degradaba, se romp\u00eda y se desgastaba, lo que lejos de espantar atra\u00eda la imaginaci\u00f3n calenturienta de los chicos y ten\u00eda que soportar escenas vomitivas de car\u00e1cter sexual que el resto de los mortales no hubieran podido resistir.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En la plaza de Las Maravillas comenz\u00f3, por efecto de una sincron\u00eda extra\u00f1a, la afici\u00f3n de las troquelitas, por supuesto, con materiales nobles de maderas de Boj o de \u00c9bano, marcadas con signos de plata incrustada.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Los Toros y Las Maravillas nunca se mezclaban por un t\u00e1cito respeto o secreto desprecio, aunque de vez en cuando se asomaban las cabezas de Goya en Maravillas y de Olivia en Los Toros, provocando a su paso una nube de miradas, a modo de esp\u00edas que constataban la evoluci\u00f3n t\u00e9cnica de los jugadores de troquelita y aclaraban ciertas dudas de procedimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Esta situaci\u00f3n cambi\u00f3 cuando el Profesor, dec\u00edan que de \u2018Opus Nigrum\u2019, les present\u00f3 en el C\u00edrculo de Eruditos a Olivia y a El\u00edas que conoc\u00eda por separado, asegur\u00e1ndoles que los ve\u00eda como las dos mitades de una misma alma com\u00fan. Ambos compart\u00edan aficiones esot\u00e9ricas o ten\u00edan curiosidades espirituales no confesadas a sus bandas de troquelita. Ten\u00edan por ese tiempo una relaci\u00f3n muy estrecha con el Profesor.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se sentaban en la misma mesa y comenzaron a escribirse cr\u00edpticas notitas en el cuaderno:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Lo que est\u00e1 \u00bfes?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Si es, no puede estar siendo nada<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Lo que nada flota dentro de algo<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">As\u00ed garabateaban de rojo y negro el cuadernillo de notas que regalaron al inicio de las conferencias de alquimia del C\u00edrculo como jarchas en medio de sesudas consideraciones sobre el pasaje del <\/span><span style=\"font-size: large;\">nigredo<\/span><span style=\"font-size: large;\"> a la <\/span><span style=\"font-size: large;\">albarada<\/span><span style=\"font-size: large;\"> y especulaciones cabal\u00edsticas varias.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Luego comenzaron a tomar caf\u00e9s, cervezas y cenas r\u00e1pidas, saliendo pr\u00e1cticamente cada d\u00eda, solos o con Goya y El Cano. La Goya, que era troskysta y sindicalista se sent\u00eda atra\u00edda por el americano como el bien se siente atra\u00eddo por el mal, sea para redimirlo o para experimentarlo para avalar su rechazo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El\u00edas consigui\u00f3 un trabajo en la librer\u00eda Documenta gracias al Profesor y se alquil\u00f3 un peque\u00f1o apartamento en el centro, que se convirti\u00f3 en el Pozo de Las Luces y lupanar de ocasi\u00f3n para amigos hu\u00e9rfanos de habitaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Un d\u00eda Olivia abord\u00f3 el tema de virginidad de El\u00edas a las bravas y le dijo:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Qu\u00e9, \u00bfsoy Hermes Trismegisto y por eso me resisto?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se estuvieron besando m\u00e1s de media hora, revolcando por la alfombra comprada en el rastrillo en forma de mandala, practicando un curioso 69 semi vestidos y como no hab\u00eda forma de salir de los preliminares y Olivia ten\u00eda un compromiso, la cosa no pudo culminarse ese d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El\u00edas inici\u00f3 un t\u00f3rrido romance con Olivia que fue ejemplo y representaci\u00f3n ic\u00f3nica del amor entre los aficionados a las troquelitas. Algunos los ten\u00edan en la pieza principal como un dibujo de dos mitades, una de cara de ella, otra de espaldas de \u00e9l y aseguraban daba muy buena suerte en las partidas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Vinieron a los cines las pel\u00edculas de James Bond y se embobaron las mentalidades con l\u00edneas est\u00e9ticas modernas, luces azules tecnol\u00f3gicas y el color blanco como una capa de nieve que tapara el mundo antiguo y todo lo igualara, conciencias, clases sociales y la fealdad de la pobreza. Los aparatos se estilizaban, la ciudad se llenaba de edificios rutilantes de metal y vidrio<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Tanto en Los Toros como en Plaza Maravillas, las troquelitas se trasformaron en fichas blancas iluminadas con diodos, rojos y azules, respectivamente. Pero Olivia, la guapa, se separ\u00f3 y ya no se la volvi\u00f3 a ver ni por Maravillas ni menos a\u00fan por Los Toros.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Goya y El Cano comenzaron a salir juntos y se separaron de sus grupos que quedaron desgajados m\u00e1s que unidos. Un d\u00eda los vieron a la puerta de la filmoteca en un ciclo de cine iran\u00ed.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">De Olivia circularon muchas versiones. Como dec\u00eda el antrop\u00f3logo Strauss<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, la verdad del mito est\u00e1 en sus variaciones. Unos la situaban en la comisar\u00eda de arte de Arco, otros en las oficinas de obra social de La Caixa, otras en una empresa de ingenier\u00eda. Se la hab\u00eda visto en los pasillos del parlamento en Luxemburgo y en la embajada de Londres. Dec\u00edan tambi\u00e9n que hab\u00eda participado en un debate sobre la nueva econom\u00eda china, pero El\u00edas, por m\u00e1s que busc\u00f3 la referencia en la hemeroteca, como quien busca una prueba de que la esperanza existe, nunca pudo encontrar rastro de verificable.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">COMENTARIOS<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">#sagaElias #status #adolescencia #identidad<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se analiza como diferentes expectativas, condiciones, actitudes en la vida desembocan en distintos caminos, metas y aterrizan en lugares, ciudadanos de Los Toros vs ciudadanos de Ciudad Jard\u00edn.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La b\u00fasqueda de la propia identidad en la adolescencia y juventud se aparece como acompa\u00f1ado de un rechazo de lo impuesto paternal. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se menciona el misterio de la atracci\u00f3n entre los polos opuestos, divididos por barrios, caracter\u00edsticas personales. Las personalidades irreconciliables y opuestas se atraen o son reunidas a trav\u00e9s de mediadores (el Profesor de Opus Nigrum). Su uni\u00f3n es inestable.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se muestra la paradoja de un paralelismo, la misma afici\u00f3n a las troquelitas, desarrollada en realidades o mundos sociales distintos <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se menciona el espejismo de igualdad que trae la tecnolog\u00eda: lineas rectas funcionales, color blanco, leds azules.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">NOTAS T\u00c9CNICAS<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Ponemos ejemplos de anhelos y experiencias prohibidas en la juventud, como formar parte de bandas, pertenecer a un movimiento, por ejemplo el punk o las drogas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Comentamos vivencias en los grupos de pares, apodos recibidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Dividimos el grupo entre los del barrio de Los Toros y los de Ciudad Jard\u00edn, escenificamos el modo de hablar y de jugar a las troquelitas de unos y otros.<\/span><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> \u201cMitol\u00f3gicas\u201d, Caude L\u00e9vi-Strauss, Ed. Fondo Cultura Econ\u00f3mica<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"left\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Representado por Luz Moreno Como dijo Paul \u00c9luard, escritor y poeta surrealista franc\u00e9s \u201cHay otros mundos, pero est\u00e1n en \u00e9ste. Hay otras vidas, pero est\u00e1n en ti\u201d. Primero crecieron en las antiguas huertas las casas baratas de Los toros, en las que se conocieron Goya, El\u00edas y Meka, los inseparables, m\u00e1s unidos por el gamberrismo infantil y por raz\u00f3n de vecindad forzada que por la escuela. Cuando llegaron a esa edad en la que ser \u201chijo de\u201d se convierte en sensaci\u00f3n agobiante de despersonalizaci\u00f3n, formaron su propio mundito de claves y reglas secretas caprichosas, gustos subversivos y est\u00e9tica alternativa. Como bot\u00f3n de muestra valga su gusto arbitrario por un juego que bautizaron como \u201cTROQUELITAS\u201d. Eran unas fichas redondas de pl\u00e1stico que rellenaban de cera y lacraban el techo con misteriosos signos que significaban promesas de ser en el mundo. Poco despu\u00e9s se construy\u00f3 la Ciudad Jard\u00edn, para asombro de todos, que ve\u00edan en forma de chalet con jard\u00edn un sue\u00f1o materializado en vez de promesa lejana. All\u00ed fueron a parar la Olivia, el Yuri y el Cano, el hijo de un algo funcionario Americano. Olivia llevaba de cr\u00e1neo a todos los chicos que se iban a pasear a la Plaza Maravillas, m\u00e1s que nada para constatar el fen\u00f3meno de su belleza. Olivia conoci\u00f3 toda suerte de seductores de palabras, presumidos moteros o fitipaldis de coches de lujo, aspirantes a modelos, elegantes y maleantes bailongos del tres al cuarto. A medida que su experiencia de los hombres y de las mentiras del amor aumentaban, su vestimenta se degradaba, se romp\u00eda y se desgastaba, lo que lejos de espantar atra\u00eda la imaginaci\u00f3n calenturienta de los chicos y ten\u00eda que soportar escenas vomitivas de car\u00e1cter sexual que el resto de los mortales no hubieran podido resistir. En la plaza de Las Maravillas comenz\u00f3, por efecto de una sincron\u00eda extra\u00f1a, la afici\u00f3n de las troquelitas, por supuesto, con materiales nobles de maderas de Boj o de \u00c9bano, marcadas con signos de plata incrustada. Los Toros y Las Maravillas nunca se mezclaban por un t\u00e1cito respeto o secreto desprecio, aunque de vez en cuando se asomaban las cabezas de Goya en Maravillas y de Olivia en Los Toros, provocando a su paso una nube de miradas, a modo de esp\u00edas que constataban la evoluci\u00f3n t\u00e9cnica de los jugadores de troquelita y aclaraban ciertas dudas de procedimiento. Esta situaci\u00f3n cambi\u00f3 cuando el Profesor, dec\u00edan que de \u2018Opus Nigrum\u2019, les present\u00f3 en el C\u00edrculo de Eruditos a Olivia y a El\u00edas que conoc\u00eda por separado, asegur\u00e1ndoles que los ve\u00eda como las dos mitades de una misma alma com\u00fan. Ambos compart\u00edan aficiones esot\u00e9ricas o ten\u00edan curiosidades espirituales no confesadas a sus bandas de troquelita. Ten\u00edan por ese tiempo una relaci\u00f3n muy estrecha con el Profesor. Se sentaban en la misma mesa y comenzaron a escribirse cr\u00edpticas notitas en el cuaderno: -Lo que est\u00e1 \u00bfes? -Si es, no puede estar siendo nada -Lo que nada flota dentro de algo As\u00ed garabateaban de rojo y negro el cuadernillo de notas que regalaron al inicio de las conferencias de alquimia del C\u00edrculo como jarchas en medio de sesudas consideraciones sobre el pasaje del nigredo a la albarada y especulaciones cabal\u00edsticas varias. Luego comenzaron a tomar caf\u00e9s, cervezas y cenas r\u00e1pidas, saliendo pr\u00e1cticamente cada d\u00eda, solos o con Goya y El Cano. La Goya, que era troskysta y sindicalista se sent\u00eda atra\u00edda por el americano como el bien se siente atra\u00eddo por el mal, sea para redimirlo o para experimentarlo para avalar su rechazo. El\u00edas consigui\u00f3 un trabajo en la librer\u00eda Documenta gracias al Profesor y se alquil\u00f3 un peque\u00f1o apartamento en el centro, que se convirti\u00f3 en el Pozo de Las Luces y lupanar de ocasi\u00f3n para amigos hu\u00e9rfanos de habitaci\u00f3n. Un d\u00eda Olivia abord\u00f3 el tema de virginidad de El\u00edas a las bravas y le dijo: -Qu\u00e9, \u00bfsoy Hermes Trismegisto y por eso me resisto? Se estuvieron besando m\u00e1s de media hora, revolcando por la alfombra comprada en el rastrillo en forma de mandala, practicando un curioso 69 semi vestidos y como no hab\u00eda forma de salir de los preliminares y Olivia ten\u00eda un compromiso, la cosa no pudo culminarse ese d\u00eda. El\u00edas inici\u00f3 un t\u00f3rrido romance con Olivia que fue ejemplo y representaci\u00f3n ic\u00f3nica del amor entre los aficionados a las troquelitas. Algunos los ten\u00edan en la pieza principal como un dibujo de dos mitades, una de cara de ella, otra de espaldas de \u00e9l y aseguraban daba muy buena suerte en las partidas. Vinieron a los cines las pel\u00edculas de James Bond y se embobaron las mentalidades con l\u00edneas est\u00e9ticas modernas, luces azules tecnol\u00f3gicas y el color blanco como una capa de nieve que tapara el mundo antiguo y todo lo igualara, conciencias, clases sociales y la fealdad de la pobreza. Los aparatos se estilizaban, la ciudad se llenaba de edificios rutilantes de metal y vidrio Tanto en Los Toros como en Plaza Maravillas, las troquelitas se trasformaron en fichas blancas iluminadas con diodos, rojos y azules, respectivamente. Pero Olivia, la guapa, se separ\u00f3 y ya no se la volvi\u00f3 a ver ni por Maravillas ni menos a\u00fan por Los Toros. Goya y El Cano comenzaron a salir juntos y se separaron de sus grupos que quedaron desgajados m\u00e1s que unidos. Un d\u00eda los vieron a la puerta de la filmoteca en un ciclo de cine iran\u00ed. De Olivia circularon muchas versiones. Como dec\u00eda el antrop\u00f3logo Strauss1, la verdad del mito est\u00e1 en sus variaciones. Unos la situaban en la comisar\u00eda de arte de Arco, otros en las oficinas de obra social de La Caixa, otras en una empresa de ingenier\u00eda. Se la hab\u00eda visto en los pasillos del parlamento en Luxemburgo y en la embajada de Londres. Dec\u00edan tambi\u00e9n que hab\u00eda participado en un debate sobre la nueva econom\u00eda china, pero El\u00edas, por m\u00e1s que busc\u00f3 la referencia en la hemeroteca, como quien busca una prueba de que la esperanza existe, nunca pudo encontrar rastro de verificable. 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