{"id":3909,"date":"2017-02-15T09:53:31","date_gmt":"2017-02-15T09:53:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=3909"},"modified":"2017-02-20T10:18:50","modified_gmt":"2017-02-20T10:18:50","slug":"el-secreto-del-mesias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/el-secreto-del-mesias\/","title":{"rendered":"El secreto del Mes\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>La narradora expone un fragmento de la vida del gigante Heindel, desde el momento en que encumbrado a lo mas alto, pleno de fuerzas y productividad cae enfermo por una paraplejia, sin poder escribir m\u00fasica con la mano paralizado, acosado de deudas y desesperado recibe la noticia de que un balneario podr\u00eda mejorarlo y decide probar las tres horas de inmersi\u00f3n que le recomienda el m\u00e9dico (con prudencia para que su coraz\u00f3n no se vea perjudicado). El nota alguna mejor\u00eda y decide arriesgarlo todo sumergi\u00e9ndose ocho horas diarias. A partir de ah\u00ed su mejor\u00eda se vuelve m\u00e1s patente.<\/p>\n<p>Comienza con ilusi\u00f3n a producir operas y cantatas para recuperar su medio de vida (entonces los m\u00fasicos viv\u00edan de lo que producir\u00edan y ten\u00edan que ser prol\u00edficos y gigantes de la musica para sobrevivir). Pero llega un invierto a Londres y los r\u00edos se hielan y los teatros se vac\u00edan, los acreedores vuelven a acosarle y los amigos y p\u00fablico tan devoto como inconsistente le da la espalda<\/p>\n<p>Entra en total desesperaci\u00f3n y amargura, viendo que la vida le da la espalda, le abandona como un lim\u00f3n exprimido, sin ninguna consideraci\u00f3n ni valorando todo lo que el ha aportado a la humanidad. Pasea por las noches porque durante el d\u00eda los deudores le persiguen. Pero al volver a casa no tiene ninguna melod\u00eda que escribir. Un d\u00eda en el que desesperado piensa en la muerte -no en el ri\u00f3 helado en el que patinan los ni\u00f1os, pero s\u00ed con arsenio o alg\u00fan otro veneno- al volver por la noche agotado para dormir ve en la mesita un sobre del guionista Jordens con el que hab\u00eda trabajado algunos oratorios, y le pide musica para un Mes\u00edas.<\/p>\n<p>!Le ped\u00eda! cuando nadie la daba nada,\u00a0 s\u00f3lo consideraci\u00f3n alguna de su angustia desesperada. Lo arrug\u00f3 y lo tir\u00f3 furioso a la papelera.<\/p>\n<p>Pero esa noche no pudo dormir, le ven\u00eda a la cabeza los primeros versos !CONSOLAOS! y le vino a la cabeza los primeros compases de uno de los oratorios m\u00e1s impresionantes y escuchados en la historia. Estuvo febrilmente escribiendo la partitura durante tres semanas seguidas, comiendo con la mano izquierda mientras escrib\u00eda con la derecha.<\/p>\n<p>PONEMOS UN FRAGMENTO DE LOS COROS DE DEL MES\u00cdAS (FINAL) para comprobar el secreto y el milagro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La narradora expone un fragmento de la vida del gigante Heindel, desde el momento en que encumbrado a lo mas alto, pleno de fuerzas y productividad cae enfermo por una paraplejia, sin poder escribir m\u00fasica con la mano paralizado, acosado de deudas y desesperado recibe la noticia de que un balneario podr\u00eda mejorarlo y decide probar las tres horas de inmersi\u00f3n que le recomienda el m\u00e9dico (con prudencia para que su coraz\u00f3n no se vea perjudicado). El nota alguna mejor\u00eda y decide arriesgarlo todo sumergi\u00e9ndose ocho horas diarias. A partir de ah\u00ed su mejor\u00eda se vuelve m\u00e1s patente. Comienza con ilusi\u00f3n a producir operas y cantatas para recuperar su medio de vida (entonces los m\u00fasicos viv\u00edan de lo que producir\u00edan y ten\u00edan que ser prol\u00edficos y gigantes de la musica para sobrevivir). Pero llega un invierto a Londres y los r\u00edos se hielan y los teatros se vac\u00edan, los acreedores vuelven a acosarle y los amigos y p\u00fablico tan devoto como inconsistente le da la espalda Entra en total desesperaci\u00f3n y amargura, viendo que la vida le da la espalda, le abandona como un lim\u00f3n exprimido, sin ninguna consideraci\u00f3n ni valorando todo lo que el ha aportado a la humanidad. Pasea por las noches porque durante el d\u00eda los deudores le persiguen. Pero al volver a casa no tiene ninguna melod\u00eda que escribir. Un d\u00eda en el que desesperado piensa en la muerte -no en el ri\u00f3 helado en el que patinan los ni\u00f1os, pero s\u00ed con arsenio o alg\u00fan otro veneno- al volver por la noche agotado para dormir ve en la mesita un sobre del guionista Jordens con el que hab\u00eda trabajado algunos oratorios, y le pide musica para un Mes\u00edas. !Le ped\u00eda! cuando nadie la daba nada,\u00a0 s\u00f3lo consideraci\u00f3n alguna de su angustia desesperada. Lo arrug\u00f3 y lo tir\u00f3 furioso a la papelera. Pero esa noche no pudo dormir, le ven\u00eda a la cabeza los primeros versos !CONSOLAOS! y le vino a la cabeza los primeros compases de uno de los oratorios m\u00e1s impresionantes y escuchados en la historia. Estuvo febrilmente escribiendo la partitura durante tres semanas seguidas, comiendo con la mano izquierda mientras escrib\u00eda con la derecha. 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