{"id":5339,"date":"2018-04-18T14:25:34","date_gmt":"2018-04-18T14:25:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=5339"},"modified":"2020-04-16T16:23:51","modified_gmt":"2020-04-16T16:23:51","slug":"el-espia-alefita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/el-espia-alefita\/","title":{"rendered":"El esp\u00eda alefita"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong>Representado por Luz Moreno<\/strong><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se hallaba Jean Pierre Dumont ejerciendo su labor de informador de los movimientos de tropas que se estaban produciendo en las Alpujarras. Los moriscos se rebelaban hartos de injurias y recortes de derechos que los humillaban.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Selim, emulador de las ambiciones de Solim\u00e1n, hab\u00eda exigido que se les apoyara desde Argel con dineros, armas y caballer\u00eda bereber.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Por su parte el embajador de Francia hab\u00eda financiado con generosidad una red de esp\u00edas para sondear el numero de tropas y progresos de la rebeli\u00f3n y preparar seg\u00fan fueran a poner en serias dificultades a Felipe II, un pacto renovado con el turco como otrora hicieron en la batalla de Prevesa.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se hab\u00eda encontrado en el camino de Granada con las tropas bereberes que ven\u00edan en apoyo de los rebeldes y se respiraba el entusiasmo de una reconquista de la pen\u00ednsula. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos iban alcanzando 25000 hombres de armas .<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Una avanzadilla le hab\u00eda divisado caminando por los campos en la lejan\u00eda y se tem\u00eda, ser objeto de alguna rafia. Por precauci\u00f3n aceler\u00f3 el paso para buscar refugio en la serran\u00eda de Bentomiz, donde ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil pasar desapercibido que en la llanura. Se sent\u00eda realmente en buena forma y euf\u00f3rico por portar noticias que compensaban de sobra los ducados que hab\u00eda recibido por su oficio y que seguramente se ver\u00edan sobrepasados en cuando fueran escuchadas las nuevas sobre los problemas internos de la corona espa\u00f1ola.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Subi\u00f3 los lomos de la colina con una facilidad pasmosa, saltando de roca en roca como un rebeco, impulsado por su energ\u00eda juvenil, el peligro que corr\u00eda y la promesa de dinero que le esperaba.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Lo que no estaba en sus planes era que la inclinaci\u00f3n y la pendiente se tornaban cada vez m\u00e1s escarpadas y altas y comenzaba a tener bastantes dificultades para subir. Se tem\u00eda tardar tanto en alcanzar la cima que fuera divisado y atacado.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Lleg\u00f3 un momento, faltaban unos pocos metros, en que la monta\u00f1a se levantaba como un muro casi liso y quiz\u00e1 era en esa circunstancia de peligro de ca\u00edda en que hubiera sido m\u00e1s prudente retroceder y correr el riesgo de caer preso, porque siendo franc\u00e9s ser\u00eda rescatado por el rey en el mercado de Argel.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Pero, aunque Jean Pierre se ten\u00eda por persona sensata, hasta un sensato hace cosas insensatas en una situaci\u00f3n en la que los nervios provocan salidas impulsivas y precipitadas. Juan Pierre se dej\u00f3 llevar por el miedo y la ciega confianza en sus facultades f\u00edsicas y afront\u00f3 con decisi\u00f3n el \u00faltimo tramo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">Se o\u00edan a lo lejos jinetes que aullaban espoleando sus caballos y se dio prisa en agarrarse a los resquicios de las rocas para ir subiendo el tramo. Costaba cada vez m\u00e1s encontrar huecos. Hab\u00eda que ahondar la tierra arenisca, poco de fiar como sujeci\u00f3n, con las manos y con en\u00e9rgicas patadas. Alguna vez el agarre de trepa estaba demasiado suelto como para ejercer fuerza para auparse y se le ca\u00edan cascajos inquietantes por la cornisa.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Los \u00faltimos metros fueron los peores, porque ten\u00eda que ir muy despacio y en cambio ten\u00eda mucha prisa y ansia por llegar salvando su vida. Con un pu\u00f1al tuvo que hurgar huecos de agarradera no muy seguros y dejando todo a la suerte se alz\u00f3 en el \u00faltimo metro hasta alcanzar el borde s\u00f3lido y auparse a la cima.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Los soldados estaban al pie de la colina y no se atrevieron a seguirlo viendo la clase de peligro que ten\u00eda tama\u00f1o ascenso. Se quedaron de pie pasmados, sin saber si por amedrentar o por admiraci\u00f3n, porque en aquel tiempo todav\u00eda se admiraba al enemigo si se le ve\u00eda digno. Dispararon unos trabucos y alzaron espadas a modo de saludo o amenaza, seg\u00fan fuera.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En los d\u00edas siguientes tuvo encuentros con hombres de armas que le escucharon y le hospedaron como franc\u00e9s aliado y como alguno se enter\u00f3 de su haza\u00f1a de escalador portentoso se gan\u00f3 una fama de intr\u00e9pido que le gust\u00f3 exagerar con alguna que otra an\u00e9cdota inexacta para adornar y dar firmeza a su fama m\u00e1s all\u00e1 de la casualidad de una circunstancia.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Como quiera que cada pecado tiene su penitencia, las bravuconadas de Jean Pierre molestaron a Al\u00ed Mahud, oficial de Ab\u00e9n Aboo, que aunque no hab\u00eda tenido muchos lances de guerra, salvo participar en la liberaci\u00f3n de Argel y la reposici\u00f3n del Emirato de T\u00fanez sin mayor gloria, que fueron cosa relativamente f\u00e1cil, se vio molesto por darse a entender que un cristiano fuera m\u00e1s valiente y osado que un musulm\u00e1n y le propuso el reto de escapar a 10 disparos de trabuco otomano en una carrera y una trepa de un escarpado. Si se liberaba 30 dinares de oro ser\u00edan su recompensa y si su muerte acaec\u00eda, bien se la merecer\u00eda por infiel despreciable.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Por m\u00e1s que Jean Pierre quiso hacer desistir a Al\u00ed del reto y por m\u00e1s arrepentido que se mostr\u00f3 de ensalzar sus m\u00e9ritos y alabar para compensar las haza\u00f1as otomanas de las conquista de Rodas, Chipre y la gloriosa reconquista de la plaza de Castellnuovo por Barbarroja y la heroica defensa de Mustafa Pacha de la retirada de los soldados en el sitio de Malta, no hubo manera de hacerle desistir. No tuvo m\u00e1s remedio que echarse a correr para intentar salvar la vida y que si la salvase, huyese como bien pudiese sin creer en la falaz recompensa de los 30 dinares de oro por ver a Al\u00ed poco digno de fiar.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\"><span lang=\"es-ES\">Habiendo errado el primer disparo sab\u00eda que ten\u00eda tres minutos antes de que se volviera a cargar el arma. En cuanto calcul\u00f3 que era la hora de disparar hacia eses para dificultar el acierto del disparo como si de una liebre se tratara y cuando el jen\u00edzaro le intentaba alcanzar corr\u00eda en l\u00ednea recta otros tres minutos. Pero al llegar al escarpe no hab\u00eda forma de hacer requiebros y estaba a merced de la punter\u00eda del arma turca, famosa por su alcance y precisi\u00f3n al tener un ca\u00f1o m\u00e1s largo.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">No ten\u00eda otro remedio que ser diana f\u00e1cil porque no pod\u00eda subir m\u00e1s deprisa por ese lugar tan empinado y de pocas aristas donde cogerse. A\u00fan as\u00ed, dur\u00f3 hasta el noveno disparo, cuando se quedo muy quieto por unas visiones que algunos llamaban por la primera letra hebrea (Alef) y otros precognici\u00f3n de la vida entera antes de fallecer. Vio el camino de Touluse, el pan de centeno que le ofrec\u00eda su madre, vio su primer amor, la espada heredada de su padre. Vio cad\u00e1veres de enemigos y el santo grial y se vio a si mismo cayendo muerto de un certero disparo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Cuando las tropas de Juan de Austria, el hermanastro del rey, llegaron con sus huestes para rechazar la rebeli\u00f3n y resolver el gran peligro de perder el reino, comenzaron las purgas, expulsiones y traslados de gentes a Valencia y otros lugares lejanos donde pudieran acabar, desunidos, los rebeldes. Pasaron con Al\u00ed Mahud preso por donde hab\u00eda fallecido Juan Pierre, y aprovech\u00f3 Al\u00ed para hablarle al jefe de penados:<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Aqu\u00ed yace un esp\u00eda franc\u00e9s al que promet\u00ed 30 dinares de oro si sub\u00eda la monta\u00f1a sin que una bala de un trabuco turco le alcanzara.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Le hubieras dado la recompensa si lo consiguiera? -le pregunto el jefe de los encadenados-.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-S\u00ed porque le di mi palabra que es de mayor honra que mi vida entera.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Siendo un esp\u00eda de una potencia que no es enemiga vuestra, tuviste vileza en burlarte de su vida aunque mucho le prometieras, pero si con lo prometido hubieras cumplido, por mas deleznable que fueras por tu virtud te salvaras, dejadme recompensaros rompiendo estas cadenas, porque ya la batalla perdiste y no podr\u00edas hacer mal a nuestro rey aunque quisieras. D\u00edcese de alguien que te vio en un Alef matando al esp\u00eda y que te contempl\u00f3 encadenado y desencadenado y me barrunto ser yo mismo el que lo hiciera.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Si ha visto a Al\u00ed Mahud subiendo como una cabra montesa las colinas de Sierra Morena, nadie le persigue ni le manda, \u00e9l mismo lo hace porque le place. Sube por rocas que ninguna persona o animal pudiera, corre por las crestas aullando como un lobo, salta de alturas a hendiduras o nidos de \u00e1guilas. Por los escarpados de granito hiende sus dagas para trepar de pe\u00f1a a pe\u00f1a y no deja de asaltar cualquier altura a la que se empe\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Todos dicen, aunque los que lo dijeron ya murieron, que Al\u00ed Mahud fue mejor escalador que Jean Pierre Dumont, aquel esp\u00eda del Rey Franc\u00e9s, que antes que \u00e9l, subi\u00f3 m\u00e1s arriba y m\u00e1s r\u00e1pido que nadie antes lo hiciera.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">COMENTARIOS<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">#impulsividad #miedo #bravuconer\u00eda #exageraci\u00f3n <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Jean Pierre se ve arrastrado para salvar la vida a realizar un gesto peligroso y temerario. Este gesto es visto, desde afuera, como haza\u00f1a, tal vez porque en la gesta el miedo no descuenta val\u00eda y s\u00f3lo se mide lo lejos que la desesperaci\u00f3n o la decisi\u00f3n le lleva al h\u00e9roe.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Hay un momento en el que Jean Pierre comienza a presumir de trepador portentoso y astuto, llevado de la necesidad de aumentar un valor que la verdad escueta disminuir\u00eda. Esta bravuconer\u00eda en vez de suscitar admiraci\u00f3n como esperaba provoca el efecto contrario de ofender y humillar, lo que le lleva a Al\u00ed a proporcionarle el escarmiento por sus presunciones que le costar\u00e1 la vida ya que no podr\u00e1 demostrar la verdad de sus m\u00e9ritos. El buscado admirador en vez de admirar, envidia, y es proclive a la venganza por la ofensa que cree que se le hace de su soberbia.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Cuando Al\u00ed es apresado y es interrogado sobre la cruel venganza contra las inocuas bravuconadas de taberna de Jean Pierre, castigo excesivo por peque\u00f1os fallos de trato social, como si por la groser\u00eda o la salida de tono de un d\u00eda alguien nos retirara para siempre su amistad, el jefe de penados descubre que dentro de la crueldad de Al\u00ed resid\u00eda un coraz\u00f3n noble que hubiera aceptado la derrota si Jean Pierre se hubiese salido con bien del castigo. Le libera de las cadenas sintiendo piedad por la bondad que hay dentro de la maldad.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Hay un contraste entre la falta de perd\u00f3n cuando Jean Pierre reconoce sus errores y expresa sus alabanzas del otomano y la del jefe de penados por el reconocimiento de los hechos y la creencia de que Al\u00ed hubiera cumplido su palabra. Esto recuerda el sistema de valores del mundo del hampa, en el que asesinar y robar es algo l\u00edcito, pero chivarse es algo deleznable. Los diferentes grupos sociales tienen sistemas de valores propios y moverse entre mundos es como jugar a un ajedrez de moralidades impl\u00edcitas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La resoluci\u00f3n final del cuento reflexiona sobre el dicho del hecho: el establecimiento del mito de los escaladores.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\">NOTAS T\u00c9CNICAS<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>El cuento requiere una contextualizaci\u00f3n previa del momento hist\u00f3rico.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a>Se explica brevemente qui\u00e9n era Solim\u00e1n y su imperio.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a>El narrador hace amagos de estar trepando por la pared, haciendo aspavientos, haciendo ver que saca un cuchillo para hacer huecos y se apoya con el pie de una forma inestable, mirando a la espalda a los que vienen a atacarle. El dramatismo del momento y el miedo expresado en la cara quedan retratados de una forma fehaciente.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>El narrador simula una huida est\u00e1tica (corriendo sin moverse) haciendo requiebros de tanto en tanto, luego volviendo a escalar por la pared de modo similar a la anterior representaci\u00f3n, En un momento se queda quieto, verbalizando a continuaci\u00f3n como narrador la ultima visi\u00f3n antes de morir.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a>En este punto el narrador hace de Al\u00ed con una fila de penados formados por un grupo de voluntarios de los oyentes, cogidos que apoyando la mano en el de delante dan unas vueltas por la sala, alguien les azota por el camino diciendo, \u201ccaminad, malditos\u201d, se paran frente al escarpe y se desarrolla la escena del perd\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Representado por Luz Moreno Se hallaba Jean Pierre Dumont ejerciendo su labor de informador de los movimientos de tropas que se estaban produciendo en las Alpujarras. Los moriscos se rebelaban hartos de injurias y recortes de derechos que los humillaban.1 Selim, emulador de las ambiciones de Solim\u00e1n, hab\u00eda exigido que se les apoyara desde Argel con dineros, armas y caballer\u00eda bereber.2 Por su parte el embajador de Francia hab\u00eda financiado con generosidad una red de esp\u00edas para sondear el numero de tropas y progresos de la rebeli\u00f3n y preparar seg\u00fan fueran a poner en serias dificultades a Felipe II, un pacto renovado con el turco como otrora hicieron en la batalla de Prevesa. Se hab\u00eda encontrado en el camino de Granada con las tropas bereberes que ven\u00edan en apoyo de los rebeldes y se respiraba el entusiasmo de una reconquista de la pen\u00ednsula. Seg\u00fan sus c\u00e1lculos iban alcanzando 25000 hombres de armas . Una avanzadilla le hab\u00eda divisado caminando por los campos en la lejan\u00eda y se tem\u00eda, ser objeto de alguna rafia. Por precauci\u00f3n aceler\u00f3 el paso para buscar refugio en la serran\u00eda de Bentomiz, donde ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil pasar desapercibido que en la llanura. Se sent\u00eda realmente en buena forma y euf\u00f3rico por portar noticias que compensaban de sobra los ducados que hab\u00eda recibido por su oficio y que seguramente se ver\u00edan sobrepasados en cuando fueran escuchadas las nuevas sobre los problemas internos de la corona espa\u00f1ola. Subi\u00f3 los lomos de la colina con una facilidad pasmosa, saltando de roca en roca como un rebeco, impulsado por su energ\u00eda juvenil, el peligro que corr\u00eda y la promesa de dinero que le esperaba. Lo que no estaba en sus planes era que la inclinaci\u00f3n y la pendiente se tornaban cada vez m\u00e1s escarpadas y altas y comenzaba a tener bastantes dificultades para subir. Se tem\u00eda tardar tanto en alcanzar la cima que fuera divisado y atacado. Lleg\u00f3 un momento, faltaban unos pocos metros, en que la monta\u00f1a se levantaba como un muro casi liso y quiz\u00e1 era en esa circunstancia de peligro de ca\u00edda en que hubiera sido m\u00e1s prudente retroceder y correr el riesgo de caer preso, porque siendo franc\u00e9s ser\u00eda rescatado por el rey en el mercado de Argel. Pero, aunque Jean Pierre se ten\u00eda por persona sensata, hasta un sensato hace cosas insensatas en una situaci\u00f3n en la que los nervios provocan salidas impulsivas y precipitadas. Juan Pierre se dej\u00f3 llevar por el miedo y la ciega confianza en sus facultades f\u00edsicas y afront\u00f3 con decisi\u00f3n el \u00faltimo tramo. Se o\u00edan a lo lejos jinetes que aullaban espoleando sus caballos y se dio prisa en agarrarse a los resquicios de las rocas para ir subiendo el tramo. Costaba cada vez m\u00e1s encontrar huecos. Hab\u00eda que ahondar la tierra arenisca, poco de fiar como sujeci\u00f3n, con las manos y con en\u00e9rgicas patadas. 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En los d\u00edas siguientes tuvo encuentros con hombres de armas que le escucharon y le hospedaron como franc\u00e9s aliado y como alguno se enter\u00f3 de su haza\u00f1a de escalador portentoso se gan\u00f3 una fama de intr\u00e9pido que le gust\u00f3 exagerar con alguna que otra an\u00e9cdota inexacta para adornar y dar firmeza a su fama m\u00e1s all\u00e1 de la casualidad de una circunstancia. Como quiera que cada pecado tiene su penitencia, las bravuconadas de Jean Pierre molestaron a Al\u00ed Mahud, oficial de Ab\u00e9n Aboo, que aunque no hab\u00eda tenido muchos lances de guerra, salvo participar en la liberaci\u00f3n de Argel y la reposici\u00f3n del Emirato de T\u00fanez sin mayor gloria, que fueron cosa relativamente f\u00e1cil, se vio molesto por darse a entender que un cristiano fuera m\u00e1s valiente y osado que un musulm\u00e1n y le propuso el reto de escapar a 10 disparos de trabuco otomano en una carrera y una trepa de un escarpado. Si se liberaba 30 dinares de oro ser\u00edan su recompensa y si su muerte acaec\u00eda, bien se la merecer\u00eda por infiel despreciable. Por m\u00e1s que Jean Pierre quiso hacer desistir a Al\u00ed del reto y por m\u00e1s arrepentido que se mostr\u00f3 de ensalzar sus m\u00e9ritos y alabar para compensar las haza\u00f1as otomanas de las conquista de Rodas, Chipre y la gloriosa reconquista de la plaza de Castellnuovo por Barbarroja y la heroica defensa de Mustafa Pacha de la retirada de los soldados en el sitio de Malta, no hubo manera de hacerle desistir. No tuvo m\u00e1s remedio que echarse a correr para intentar salvar la vida y que si la salvase, huyese como bien pudiese sin creer en la falaz recompensa de los 30 dinares de oro por ver a Al\u00ed poco digno de fiar. Habiendo errado el primer disparo sab\u00eda que ten\u00eda tres minutos antes de que se volviera a cargar el arma. 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