{"id":5611,"date":"2018-09-13T14:00:00","date_gmt":"2018-09-13T14:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=5611"},"modified":"2018-10-03T11:59:45","modified_gmt":"2018-10-03T11:59:45","slug":"despertar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/despertar\/","title":{"rendered":"Despertar"},"content":{"rendered":"<p><em>Trabajamos ideas: vivir realmente o vivir \u00abdormido\u00bb; seguir las propias metas o las de los dem\u00e1s; la vida misma vs los cuentos de hadas&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Recursos narrativos utilizados y estrategias de participaci\u00f3n: listas sem\u00e1nticas, narraci\u00f3n dentro del cuento; partipaci\u00f3n de los escuchantes con sus propias viviencias&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aurora igual que la Bella Durmiente hab\u00eda estado dormida durante bastante tiempo. Hay muchas maneras de estar \u00abdormido\u00bb&#8230; ( dormidos c\u00f3mo lo hacemos normalmente, porque hemos tenido un accidente y estamos en coma, porque estamos fuera de la realidad por culpa de la droga, porque no vivimos realmente lo que hacemos&#8230;) precisamente el caso de Aurora era este \u00faltimo. Ella hab\u00eda estado despierta pero realmente no viv\u00eda lo que hac\u00eda, le faltaba&#8230;. (motivaci\u00f3n ilusi\u00f3n ganas&#8230;) , realmente se dejaba llevar por los dem\u00e1s o simplemente era un mueble m\u00e1s de la casa donde viv\u00eda, compartiendo piso con otras compa\u00f1eras. Pero Aurora no siempre hab\u00eda sido as\u00ed. De peque\u00f1a era una chiquilla viva, espabilada, traviesilla, que no se achantaba por el hecho de ser ni\u00f1a para seguir las travesuras de sus hermanos y primos, por ejemplo aquella vez que&#8230; por eso los chicos la respetaban y la aceptaban como uno m\u00e1s. Eso no quitaba para que en el pueblo le acabaran llamando chicote, pero a ella le daba igual.<br \/>\nConforme fue creciendo, se fue acercando m\u00e1s a las ni\u00f1as de su clase y alej\u00e1ndose un poco de los chicos, parece que en la adolescencia necesitamos de las confidencias de nuestros iguales, ya sean chicas o chicos, aunque los ojos se nos vayan tras los otros&#8230; Su primer amor era un chaval, como ella, y como todos los primeros amores casi fue m\u00e1s plat\u00f3nico que otra cosa porque no pas\u00f3 de un beso en los columpios y despu\u00e9s por distintos malentendidos de que si t\u00fa prefieres a mi amigo, y t\u00fa eres una estrecha&#8230; no lleg\u00f3 a prosperar. Sin ser guapa era una chica&#8230; atractiva, resultona, atrayente&#8230; con una personalidad arrolladora por lo que tuvo unos cuantos novios pero ninguno le marc\u00f3 tanto como Alberto. Lo conoci\u00f3 de casualidad: era amigo del amigo de un conocido de una amiga suya, y como si de una cadena se tratara les lleg\u00f3 la invitaci\u00f3n a su fiesta de cumplea\u00f1os en el chalet de sus padres. Aurora acababa de terminar la Universidad y conviv\u00eda con otras chicas mientras trabajaba de camarera y esperaba que le saliera algo de lo suyo. Se podr\u00eda decir que fue un flechazo, como en los cuentos Aurora entra la casa, se miraron en la distancia y ya est\u00e1. Tambi\u00e9n como en los cuentos hab\u00eda diferencias sociales entre ellos no?<br \/>\nPero eso no parec\u00eda importar, y vivieron un cuento durante un tiempo: escapadas a la casita de la playa, flores, caprichos&#8230; hasta que Alberto se fue a estudiar al extranjero. Aurora le hizo prometer que no la olvidar\u00eda, y Alberto le dijo que esperara porque cuando terminara esos a\u00f1os de estudio seguir\u00edan d\u00f3nde lo hab\u00edan dejado. En ese momento es cuando empez\u00f3 el sue\u00f1o de Aurora, ese estar dormida del que habl\u00e1bamos&#8230; alguna vez os ha pasado que un acontecimiento importante os dejara como aletargados, como si los hubieses pinchado dedo como la Bella Durmiente con un huso y por una maldici\u00f3n os hubierais quedado dormidos 100 a\u00f1os. En el caso de Aurora no fueron 100 pero fueron muchos porque al principio mantuvo la ilusi\u00f3n sigue haciendo su vida encontr\u00f3 incluso un buen trabajo manten\u00edan correspondencia con Alberto ven\u00eda y retomaban por unos d\u00edas su idilio, pero con el tiempo las cartas fueron escaseando las visitas se alargaron hasta que llegaron a desaparecer. Y Aurora poco a poco se fue aletargando. Digamos que se levantaba porque hab\u00eda que levantarse, iba a trabajar porque ten\u00eda que trabajar, se aseaba porque era lo que ten\u00eda que hacer&#8230; pero parec\u00eda que esperaba el momento de que llegar\u00e1 su pr\u00edncipe Alberto y la despertara con un beso&#8230; cada vez se fue abandonando un poco m\u00e1s hasta que perdi\u00f3 el trabajo, perdi\u00f3 a sus amigos y lo perdi\u00f3 todo aunque tuvo la suerte de que su familia no le abandono y ir a recurso el recurso termin\u00f3 ingresada en una Ume.<br \/>\nJusto en el minuto anterior al amanecer del primer d\u00eda de oto\u00f1o en el que se cumpl\u00eda exactamente su sexto mes en la UME, Aurora se despert\u00f3. Se acerc\u00f3 a la ventana y vio salir el sol por encima de la l\u00ednea del horizonte. Se desperez\u00f3 largamente y ese d\u00eda comenz\u00f3 de nuevo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajamos ideas: vivir realmente o vivir \u00abdormido\u00bb; seguir las propias metas o las de los dem\u00e1s; la vida misma vs los cuentos de hadas&#8230; Recursos narrativos utilizados y estrategias de participaci\u00f3n: listas sem\u00e1nticas, narraci\u00f3n dentro del cuento; partipaci\u00f3n de los escuchantes con sus propias viviencias&#8230; &nbsp; Aurora igual que la Bella Durmiente hab\u00eda estado dormida durante bastante tiempo. Hay muchas maneras de estar \u00abdormido\u00bb&#8230; ( dormidos c\u00f3mo lo hacemos normalmente, porque hemos tenido un accidente y estamos en coma, porque estamos fuera de la realidad por culpa de la droga, porque no vivimos realmente lo que hacemos&#8230;) precisamente el caso de Aurora era este \u00faltimo. Ella hab\u00eda estado despierta pero realmente no viv\u00eda lo que hac\u00eda, le faltaba&#8230;. (motivaci\u00f3n ilusi\u00f3n ganas&#8230;) , realmente se dejaba llevar por los dem\u00e1s o simplemente era un mueble m\u00e1s de la casa donde viv\u00eda, compartiendo piso con otras compa\u00f1eras. Pero Aurora no siempre hab\u00eda sido as\u00ed. De peque\u00f1a era una chiquilla viva, espabilada, traviesilla, que no se achantaba por el hecho de ser ni\u00f1a para seguir las travesuras de sus hermanos y primos, por ejemplo aquella vez que&#8230; por eso los chicos la respetaban y la aceptaban como uno m\u00e1s. Eso no quitaba para que en el pueblo le acabaran llamando chicote, pero a ella le daba igual. Conforme fue creciendo, se fue acercando m\u00e1s a las ni\u00f1as de su clase y alej\u00e1ndose un poco de los chicos, parece que en la adolescencia necesitamos de las confidencias de nuestros iguales, ya sean chicas o chicos, aunque los ojos se nos vayan tras los otros&#8230; Su primer amor era un chaval, como ella, y como todos los primeros amores casi fue m\u00e1s plat\u00f3nico que otra cosa porque no pas\u00f3 de un beso en los columpios y despu\u00e9s por distintos malentendidos de que si t\u00fa prefieres a mi amigo, y t\u00fa eres una estrecha&#8230; no lleg\u00f3 a prosperar. Sin ser guapa era una chica&#8230; atractiva, resultona, atrayente&#8230; con una personalidad arrolladora por lo que tuvo unos cuantos novios pero ninguno le marc\u00f3 tanto como Alberto. Lo conoci\u00f3 de casualidad: era amigo del amigo de un conocido de una amiga suya, y como si de una cadena se tratara les lleg\u00f3 la invitaci\u00f3n a su fiesta de cumplea\u00f1os en el chalet de sus padres. Aurora acababa de terminar la Universidad y conviv\u00eda con otras chicas mientras trabajaba de camarera y esperaba que le saliera algo de lo suyo. Se podr\u00eda decir que fue un flechazo, como en los cuentos Aurora entra la casa, se miraron en la distancia y ya est\u00e1. Tambi\u00e9n como en los cuentos hab\u00eda diferencias sociales entre ellos no? Pero eso no parec\u00eda importar, y vivieron un cuento durante un tiempo: escapadas a la casita de la playa, flores, caprichos&#8230; hasta que Alberto se fue a estudiar al extranjero. Aurora le hizo prometer que no la olvidar\u00eda, y Alberto le dijo que esperara porque cuando terminara esos a\u00f1os de estudio seguir\u00edan d\u00f3nde lo hab\u00edan dejado. En ese momento es cuando empez\u00f3 el sue\u00f1o de Aurora, ese estar dormida del que habl\u00e1bamos&#8230; alguna vez os ha pasado que un acontecimiento importante os dejara como aletargados, como si los hubieses pinchado dedo como la Bella Durmiente con un huso y por una maldici\u00f3n os hubierais quedado dormidos 100 a\u00f1os. En el caso de Aurora no fueron 100 pero fueron muchos porque al principio mantuvo la ilusi\u00f3n sigue haciendo su vida encontr\u00f3 incluso un buen trabajo manten\u00edan correspondencia con Alberto ven\u00eda y retomaban por unos d\u00edas su idilio, pero con el tiempo las cartas fueron escaseando las visitas se alargaron hasta que llegaron a desaparecer. Y Aurora poco a poco se fue aletargando. Digamos que se levantaba porque hab\u00eda que levantarse, iba a trabajar porque ten\u00eda que trabajar, se aseaba porque era lo que ten\u00eda que hacer&#8230; pero parec\u00eda que esperaba el momento de que llegar\u00e1 su pr\u00edncipe Alberto y la despertara con un beso&#8230; cada vez se fue abandonando un poco m\u00e1s hasta que perdi\u00f3 el trabajo, perdi\u00f3 a sus amigos y lo perdi\u00f3 todo aunque tuvo la suerte de que su familia no le abandono y ir a recurso el recurso termin\u00f3 ingresada en una Ume. Justo en el minuto anterior al amanecer del primer d\u00eda de oto\u00f1o en el que se cumpl\u00eda exactamente su sexto mes en la UME, Aurora se despert\u00f3. Se acerc\u00f3 a la ventana y vio salir el sol por encima de la l\u00ednea del horizonte. Se desperez\u00f3 largamente y ese d\u00eda comenz\u00f3 de nuevo.<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":5636,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5611"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5611"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5611\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5670,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5611\/revisions\/5670"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}