{"id":5915,"date":"2018-12-21T11:30:57","date_gmt":"2018-12-21T11:30:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=5915"},"modified":"2018-12-22T12:12:34","modified_gmt":"2018-12-22T12:12:34","slug":"premio-leonor-lorente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/premio-leonor-lorente\/","title":{"rendered":"Premio Leonor Lorente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-background has-huge-font-size has-vivid-red-background-color\">           IDENTIDAD<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-large-font-size\"><strong>Escrito por:  Blas Hern\u00e1ndez<\/strong><br><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p> \nEra la tapadera perfecta; \u00bfQui\u00e9n\niba a sospechar de la joven y simp\u00e1tica dependienta? No hab\u00eda nada\nque temer; estaba entrenada para eso, ni m\u00e1s ni menos. Jam\u00e1s la\npodr\u00edan descubrir, y aunque as\u00ed fuera ten\u00eda varias rutas de\nescape. Hasta el momento todo estaba saliendo seg\u00fan lo planeado; su\nverdadera identidad segu\u00eda siendo un secreto. Nadie ten\u00eda el puzzle\nentero; ni D\u00e9dalo podr\u00eda haber construido un laberinto tan\nintrincado.<\/p>\n\n\n\n<p> \nPara sus jefes s\u00f3lo era Elena,\nni siquiera les importaba su apellido. Estaba segura de que nunca\nhab\u00edan comprobado la documentaci\u00f3n; \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s les daba mientras\nno faltara al trabajo y atendiera a los clientes con educaci\u00f3n? Nada\nles importaba qu\u00e9 hiciera Elena cuando terminaba su jornada de\ntrabajo; \u00bfEn qu\u00e9 les repercut\u00eda a ellos? \n<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-Toma Elena -dijo el se\u00f1or Chan,\ncon perfecto acento de Shangh\u00e1i, tendi\u00e9ndole un sobre -este mes te\nhemos descontado lo que lompiste. -el se\u00f1or Chan no esper\u00f3\nrespuesta; Elena supo que hab\u00eda llegado el momento.<\/p>\n\n\n\n<p>   \n-Se\u00f1or Chan -dijo cuando este se\niba -ma\u00f1ana no podr\u00e9 venir.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-\u00bfY pol qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-Tengo que ir al m\u00e9dico\n-contest\u00f3 sucintamente. Chan la mir\u00f3 con desconfianza -cosas de\nmujeres -concluy\u00f3 Elena.<\/p>\n\n\n\n<p>  \nEl se\u00f1or Chan volvi\u00f3 a la\noficina mascullando en chino lo que sin duda eran una retah\u00edla de\ninsultos. Elena esper\u00f3 paciente a que llegara la hora; cuando dieron\nlas dos de la tarde y apareci\u00f3 el relevo, se march\u00f3 sin decir nada.\nSe encamin\u00f3 a la parada del autob\u00fas, ni siquiera pas\u00f3 por casa,\ndeb\u00eda ir a la ciudad; asuntos urgentes no admit\u00edan m\u00e1s demora.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3\na la ciudad sobre las tres; en un barrio junto al r\u00edo se vio con\nMohamed, sin duda un pseud\u00f3nimo, un \u00e1rabe huido de la guerra para\nel que ella s\u00f3lo era Lina, otro  pseud\u00f3nimo, otra joven\nsupuestamente huida del este. Lina le ense\u00f1\u00f3 el billete y Mohamed\nlo comprendi\u00f3 a la primera; no eran necesarias las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-Ten cuidado con la polic\u00eda\n-dijo tan s\u00f3lo Mohamed -est\u00e1n vigilando todo el barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>\nLina lo sab\u00eda, los hab\u00eda visto\nmerodeando, ni siquiera se preocupaban en disimular. Vio una patrulla\nbajando por la calle, sin duda ven\u00edan a por ella, lo intu\u00eda. Se\ndesvi\u00f3 por una de las callejas y serpente\u00f3 para salir al otro\nextremo del barrio, pero cuando sal\u00eda del desfiladero all\u00ed estaban.\nEsta vez no los pudo evitar. Le pidieron la documentaci\u00f3n; ella\nestaba serena, ni un s\u00f3lo m\u00fasculo delataba la tensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>   \n-\u00bfLlevas algo? -pregunt\u00f3 uno de\nlos polic\u00edas mientras echaba un vistazo al bolso.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-No -contest\u00f3 escuetamente.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-\u00bfTe han detenido alguna vez?\n-pregunt\u00f3 el otro mientras hablaba por la radio -Illeana Romanov\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-No -dijo ella convencida de que\nno la descubrir\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-&#8230;Blanco\u2026 -oy\u00f3 por la radio\n-Est\u00e1 bien -le devolv\u00eda el polic\u00eda la documentaci\u00f3n -puedes irte.<\/p>\n\n\n\n<p>Sospechaba\nque la estaban dejando aparentemente libre. Ahora tendr\u00eda que\ndespistarlos, estaba convencida de que la seguir\u00edan, no la dejar\u00edan\nen paz. Cruz\u00f3 por el parque, ah\u00ed era f\u00e1cil verlos, dispondr\u00eda de\nmargen para deshacerse de cualquier evidencia. Sus amigos, los que\nella consideraba sus \u00fanicos amigos en esta ciudad, estar\u00edan junto\nal r\u00edo, bajo el puente de hierro. Pero tampoco ellos conoc\u00edan su\nverdadera identidad, al igual que ella no conoc\u00eda la suya. Sab\u00eda\nque bajo la apariencia de vagabundos se escond\u00eda la \u00faltima chispa\nde la resistencia. \n<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-\u00a1Alina! -exclam\u00f3 el m\u00e1s\nveterano -Qu\u00e9 gusto volver a verte.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-Hola amigos -dijo ella sonriendo\npor primera vez en todo el d\u00eda -os echaba de menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\nestaban poniendo al corriente, cuando por el camino que recorr\u00eda\ntoda la orilla del r\u00edo, apareci\u00f3 un coche patrulla que se\naproximaba muy despacio.  Alina, disimuladamente, meti\u00f3 la mano por\ndebajo de su pantal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>   \n-Es culpa m\u00eda; llevan\nsigui\u00e9ndome toda la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta\nvez la polic\u00eda los registr\u00f3 a conciencia; pero tampoco encontraron\nnada, ni jam\u00e1s lo encontrar\u00edan. A pesar de todo disolver\u00edan la\nreuni\u00f3n; no era conveniente llamar la atenci\u00f3n. En cuanto la\npatrulla sigui\u00f3 su camino, Alina, se march\u00f3 r\u00e1pidamente en otra\ndirecci\u00f3n. \n<\/p>\n\n\n\n<p>Le\nquedaba la prueba m\u00e1s dif\u00edcil. Pero no estaba preocupada, la hab\u00edan\npreparado para enga\u00f1ar al pol\u00edgrafo \u00bfPor qu\u00e9 no iba a enga\u00f1ar a\nun simple hombre por muy doctor que fuera? Se sent\u00f3 en la sala de\nespera, el hospital por las tardes estaba tranquilo, aun as\u00ed hab\u00eda\ngente esperando. Se tap\u00f3 el rostro con sus largos cabellos y subi\u00f3\nun poco el volumen de los cascos.<\/p>\n\n\n\n<p>   \n-Eliana -oy\u00f3 por encima de la\nm\u00fasica de Dub Garden, se levant\u00f3 y entr\u00f3 en la consulta -\u00bfQu\u00e9\ntal te encuentras? -pregunt\u00f3 el doctor repasando el expediente.<\/p>\n\n\n\n<p>   \n-Bien -respondi\u00f3 Eliana con\nentereza.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-\u00bfHas tenido m\u00e1s ideas\ndelirantes? -el doctor la observaba tenuemente por encima de las\ngafas.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-No, que yo sepa -dijo\nguard\u00e1ndose para ella lo que sab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\nsalir otra vez a la calle la temprana noche invernal ca\u00eda sobre la\nciudad. Eliana mir\u00f3 el tel\u00e9fono, era hora de llamar. Busc\u00f3 en los\ncontactos y pas\u00f3 el dedo por la pantalla.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-\u00bfSi? -escucho a trav\u00e9s del\naparato.<\/p>\n\n\n\n<p>  \n-Soy Lena -dijo ella esperando\nhaberlo dicho todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>IDENTIDAD Escrito por: Blas Hern\u00e1ndez Era la tapadera perfecta; \u00bfQui\u00e9n iba a sospechar de la joven y simp\u00e1tica dependienta? No hab\u00eda nada que temer; estaba entrenada para eso, ni m\u00e1s ni menos. Jam\u00e1s la podr\u00edan descubrir, y aunque as\u00ed fuera ten\u00eda varias rutas de escape. Hasta el momento todo estaba saliendo seg\u00fan lo planeado; su verdadera identidad segu\u00eda siendo un secreto. Nadie ten\u00eda el puzzle entero; ni D\u00e9dalo podr\u00eda haber construido un laberinto tan intrincado. Para sus jefes s\u00f3lo era Elena, ni siquiera les importaba su apellido. Estaba segura de que nunca hab\u00edan comprobado la documentaci\u00f3n; \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s les daba mientras no faltara al trabajo y atendiera a los clientes con educaci\u00f3n? Nada les importaba qu\u00e9 hiciera Elena cuando terminaba su jornada de trabajo; \u00bfEn qu\u00e9 les repercut\u00eda a ellos? -Toma Elena -dijo el se\u00f1or Chan, con perfecto acento de Shangh\u00e1i, tendi\u00e9ndole un sobre -este mes te hemos descontado lo que lompiste. -el se\u00f1or Chan no esper\u00f3 respuesta; Elena supo que hab\u00eda llegado el momento. -Se\u00f1or Chan -dijo cuando este se iba -ma\u00f1ana no podr\u00e9 venir. -\u00bfY pol qu\u00e9? -Tengo que ir al m\u00e9dico -contest\u00f3 sucintamente. Chan la mir\u00f3 con desconfianza -cosas de mujeres -concluy\u00f3 Elena. El se\u00f1or Chan volvi\u00f3 a la oficina mascullando en chino lo que sin duda eran una retah\u00edla de insultos. Elena esper\u00f3 paciente a que llegara la hora; cuando dieron las dos de la tarde y apareci\u00f3 el relevo, se march\u00f3 sin decir nada. Se encamin\u00f3 a la parada del autob\u00fas, ni siquiera pas\u00f3 por casa, deb\u00eda ir a la ciudad; asuntos urgentes no admit\u00edan m\u00e1s demora. Lleg\u00f3 a la ciudad sobre las tres; en un barrio junto al r\u00edo se vio con Mohamed, sin duda un pseud\u00f3nimo, un \u00e1rabe huido de la guerra para el que ella s\u00f3lo era Lina, otro pseud\u00f3nimo, otra joven supuestamente huida del este. Lina le ense\u00f1\u00f3 el billete y Mohamed lo comprendi\u00f3 a la primera; no eran necesarias las palabras. -Ten cuidado con la polic\u00eda -dijo tan s\u00f3lo Mohamed -est\u00e1n vigilando todo el barrio. Lina lo sab\u00eda, los hab\u00eda visto merodeando, ni siquiera se preocupaban en disimular. Vio una patrulla bajando por la calle, sin duda ven\u00edan a por ella, lo intu\u00eda. Se desvi\u00f3 por una de las callejas y serpente\u00f3 para salir al otro extremo del barrio, pero cuando sal\u00eda del desfiladero all\u00ed estaban. Esta vez no los pudo evitar. Le pidieron la documentaci\u00f3n; ella estaba serena, ni un s\u00f3lo m\u00fasculo delataba la tensi\u00f3n. -\u00bfLlevas algo? -pregunt\u00f3 uno de los polic\u00edas mientras echaba un vistazo al bolso. -No -contest\u00f3 escuetamente. -\u00bfTe han detenido alguna vez? -pregunt\u00f3 el otro mientras hablaba por la radio -Illeana Romanov\u2026 -No -dijo ella convencida de que no la descubrir\u00edan. -&#8230;Blanco\u2026 -oy\u00f3 por la radio -Est\u00e1 bien -le devolv\u00eda el polic\u00eda la documentaci\u00f3n -puedes irte. Sospechaba que la estaban dejando aparentemente libre. Ahora tendr\u00eda que despistarlos, estaba convencida de que la seguir\u00edan, no la dejar\u00edan en paz. Cruz\u00f3 por el parque, ah\u00ed era f\u00e1cil verlos, dispondr\u00eda de margen para deshacerse de cualquier evidencia. Sus amigos, los que ella consideraba sus \u00fanicos amigos en esta ciudad, estar\u00edan junto al r\u00edo, bajo el puente de hierro. Pero tampoco ellos conoc\u00edan su verdadera identidad, al igual que ella no conoc\u00eda la suya. Sab\u00eda que bajo la apariencia de vagabundos se escond\u00eda la \u00faltima chispa de la resistencia. -\u00a1Alina! -exclam\u00f3 el m\u00e1s veterano -Qu\u00e9 gusto volver a verte. -Hola amigos -dijo ella sonriendo por primera vez en todo el d\u00eda -os echaba de menos. Se estaban poniendo al corriente, cuando por el camino que recorr\u00eda toda la orilla del r\u00edo, apareci\u00f3 un coche patrulla que se aproximaba muy despacio. Alina, disimuladamente, meti\u00f3 la mano por debajo de su pantal\u00f3n. -Es culpa m\u00eda; llevan sigui\u00e9ndome toda la tarde. Esta vez la polic\u00eda los registr\u00f3 a conciencia; pero tampoco encontraron nada, ni jam\u00e1s lo encontrar\u00edan. A pesar de todo disolver\u00edan la reuni\u00f3n; no era conveniente llamar la atenci\u00f3n. En cuanto la patrulla sigui\u00f3 su camino, Alina, se march\u00f3 r\u00e1pidamente en otra direcci\u00f3n. Le quedaba la prueba m\u00e1s dif\u00edcil. Pero no estaba preocupada, la hab\u00edan preparado para enga\u00f1ar al pol\u00edgrafo \u00bfPor qu\u00e9 no iba a enga\u00f1ar a un simple hombre por muy doctor que fuera? Se sent\u00f3 en la sala de espera, el hospital por las tardes estaba tranquilo, aun as\u00ed hab\u00eda gente esperando. Se tap\u00f3 el rostro con sus largos cabellos y subi\u00f3 un poco el volumen de los cascos. -Eliana -oy\u00f3 por encima de la m\u00fasica de Dub Garden, se levant\u00f3 y entr\u00f3 en la consulta -\u00bfQu\u00e9 tal te encuentras? -pregunt\u00f3 el doctor repasando el expediente. -Bien -respondi\u00f3 Eliana con entereza. -\u00bfHas tenido m\u00e1s ideas delirantes? -el doctor la observaba tenuemente por encima de las gafas. -No, que yo sepa -dijo guard\u00e1ndose para ella lo que sab\u00eda. Al salir otra vez a la calle la temprana noche invernal ca\u00eda sobre la ciudad. Eliana mir\u00f3 el tel\u00e9fono, era hora de llamar. Busc\u00f3 en los contactos y pas\u00f3 el dedo por la pantalla. -\u00bfSi? -escucho a trav\u00e9s del aparato. -Soy Lena -dijo ella esperando haberlo dicho todo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5916,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5915"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5915"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5915\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5917,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5915\/revisions\/5917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}