{"id":6922,"date":"2019-05-23T13:00:06","date_gmt":"2019-05-23T13:00:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=6922"},"modified":"2020-02-15T20:19:24","modified_gmt":"2020-02-15T20:19:24","slug":"la-calidez-de-una-alfombra-carpet-vintage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/la-calidez-de-una-alfombra-carpet-vintage\/","title":{"rendered":"Una alfombra Carpet Vintage"},"content":{"rendered":"\n<p> La exitosa empresa de alfombras de vanguardia, <em>Carpet Vintage S.L<\/em> cit\u00f3 para la selecci\u00f3n de un puesto de trabajo relevante al sobradamente preparado Albert.  <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\nAlbert lleg\u00f3 a la sede divis\u00f3 a una persona de espaldas, afanada\nentre ovillos de lana de colores y le dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>-Chaval!\n\u00bfme podr\u00edas decir d\u00f3nde puedo encontrar al encargado?<a href=\"#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Al\ndarse la vuelta el tal \u2018chaval\u2019 result\u00f3 que era un se\u00f1or de\ncierta edad, de esos que conservaban figura delgada y el\u00e1stica,\naunque la cara marcase las arrugas de la edad.<\/p>\n\n\n\n<p>-Perd\u00f3n,\nperd\u00f3n, se\u00f1or mayor -dice Albert atolondradamente.<\/p>\n\n\n\n<p>-No\ntan mayor, joven -le contest\u00f3 el falso mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>-Se\u00f1or\nrelativo, entonces -aleg\u00f3 Albert intentando que la cosa pareciera\nm\u00e1s un modo jovial de hacer que una pifia.<\/p>\n\n\n\n<p>-No\ns\u00e9 si soy relativo o fijo, pero se\u00f1or s\u00ed -respondi\u00f3 con guasa\nHugalde.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\nquiera que la conversaci\u00f3n se manten\u00eda en t\u00e9rminos casi chistosos,\nen vez de los m\u00e1s serios que conven\u00edan a una primera entrevista,\nAlbert sinti\u00f3 como una especie de v\u00e9rtigo, la sensaci\u00f3n de que\nestaba metiendo la pata, y lo que es peor, que no pod\u00eda hacer ya\nnada para arreglarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Menos\nmal que el se\u00f1or Hugalde era una persona muy sensata y encarril\u00f3 la\nch\u00e1chara hacia el curr\u00edculum laboral de Albert, por lo dem\u00e1s\nbrillante. Conforme \u00e9ste ten\u00eda ocasi\u00f3n de explicar asuntos\nt\u00e9cnicos de su experiencia laboral pudo controlar su \u00e1nimo y\nmostrarse natural, con desparpajo profesional, dando una imagen de\ntrabajador competente, imaginativo y audaz en sus propuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nse\u00f1or Hugalde qued\u00f3 seducido por lo que pod\u00eda aportar su figura en\nla empresa, m\u00e1s que por su finura y lo contrat\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda\nun compa\u00f1ero, Echevarr\u00eda, -tal vez habr\u00eda que llamarlo rival- con\nel que compart\u00eda el trabajo de dise\u00f1o, que era bastante eficaz,\ninteligente y atrevido en sus propuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert\nse afanaba en proponer cosas nuevas, pero resultaba del todo\nimposible que en tan poco tiempo pudiera competir en elegancia y\npericia con Echevarr\u00eda, que le llevaba diez a\u00f1os de ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p>No\nobstante Albert no se achic\u00f3<a href=\"#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a>\ny fue espabilando a gran velocidad hasta que un d\u00eda propuso una idea\nrealmente acertada que produjo un inter\u00e9s repentino en Echevarr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-Podr\u00edamos\nhacer una alfombra con el dibujo de la clave de sol. Una\nalfombra que fuera sonora, agradable a la vista para los que le gusta\nla m\u00fasica, que son la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, de\nl\u00edneas estilizadas indicando modernidad y\nambiente seguro, con unas reglas conocidas frente a lo desconocido,\ncalidad de hogar frente a la selva urbana -argument\u00f3 Albert.<\/p>\n\n\n\n<p>Echevarr\u00eda\nse mostr\u00f3 sorprendido por primera vez y acept\u00f3 con agrado e incluso\ncon halago la propuesta:<\/p>\n\n\n\n<p>-Aunque\nsea idea tuya, por supuest\u00edsimo, eso quedar\u00e1 claro, podr\u00edamos\nhacer dos propuestas de alfombra, una t\u00fa y otra yo, para que el\nse\u00f1or Hugalde decida entre las dos versiones de tu magn\u00edfica idea y\nno le quepa m\u00e1s remedio que aceptar la idea, venga de quien venga la\nversi\u00f3n elegida.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert\nacept\u00f3 de buen grado y se puso a la labor de confeccionar la\nalfombra. Quiso hacer algo que llamara la atenci\u00f3n. Algo\nespectacular, algo notable y llamativo, algo totalmente nuevo, algo\nexitoso, algo espectacular<a href=\"#sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a>\u2026\ny ese af\u00e1n de complacer le llev\u00f3 a colocar la clave de sol en un\npentagrama curvo, dar relieve tridimensional a las l\u00edneas para\nhacerlas aparecer como tubos y una clave crom\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Echevarr\u00eda,\ncuya seguridad basada en su amplia experiencia le permit\u00eda estar m\u00e1s\nrelajado, hizo quiz\u00e1 algo m\u00e1s sencillo con las l\u00edneas del\npentagrama horizontales, con una escala monocroma de grises y la\nclave en medio, jugando en conjunto con tres colores. Su versi\u00f3n m\u00e1s\nsencilla daba el pego.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nse\u00f1or Hugalde eligi\u00f3 la versi\u00f3n de Echevarr\u00eda porque la encontr\u00f3\n\u201cm\u00e1s equilibrada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert,\na pesar de las felicitaciones recibidas y de que Echevarr\u00eda puso\nclaramente de manifiesto que hab\u00eda sido toda una iniciativa\nafortunada del novato, no disfrut\u00f3 de las mieles del \u201c\u00e9xito\u201d\nporque le amarg\u00f3 m\u00e1s de la cuenta no haber sido el elegido y que a\npesar de su denuedo por sobresalir y demostrar su val\u00eda se hubiera\npreferido la versi\u00f3n sencilla de Echevarr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfEstar\u00e1s\ncontento, no? -le dijo Echevarr\u00eda con sincera sonrisa de oreja a\noreja.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed,\ns\u00ed -asegur\u00f3, moviendo sin querer el entrecejo, acercando entre si\nlas cejas como cuando ment\u00eda o guardaba rencor.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nel siguiente proyecto Albert propuso llevar a cabo una apuesta menos\nconvencional y algo m\u00e1s estilizada, fr\u00eda calidez de un ambiente\ntecnomoderno, pero sin dejar de lado un toque de misterio g\u00f3tico\ncomo en las alfombras de Fortuny. Propuso jugar con la clave de Fa\nsobre fondos grises simulando relieves de orilla de r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\nEchevarr\u00eda la idea le encant\u00f3, no disimul\u00f3 su alegr\u00eda ni el\nreconocimiento de la creatividad de su compa\u00f1ero. Propuso el mismo\nm\u00e9todo de trabajo al dar a elegir entre dos modelos, simulando\ncompetencia y alternancia, pero partiendo de una aquiescencia\ninicial.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nclave de Fa de Echevarr\u00eda tuvo m\u00e1s volumen y arabesco, por lo\ntanto, ligeramente m\u00e1s modernista. Estaba resaltada a modo de grafo\ngigante ocupando un hermoso conglomerado de grises con tonalidades\nazuladas, gr\u00e1nulos de lapisl\u00e1zuli semejando las notas en cuarta.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nde Albert esta vez, intentando corregir el fallo de desmesura, de\n<em>hybris<\/em> de la vez anterior, propuso la versi\u00f3n m\u00e1s com\u00fan de\nclave enclavada en texturas de calidez oto\u00f1al.<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente,\nal ver los resultados, hasta al mismo Albert le pareci\u00f3 mejor la\npropuesta de Echevarr\u00eda que la propia. Cuando expusieron los\ntrabajos como banderas patri\u00f3ticas delante de Hugarte, con humildad\nse la recomend\u00f3 \u00e9l mismo:<\/p>\n\n\n\n<p>-Creo\nque la de mi compa\u00f1ero Echevarr\u00eda est\u00e1 m\u00e1s lograda y  es la que\ntendr\u00eda que elegir -le rog\u00f3, con aparente convicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\nla nobleza de la humildad pretenda esconder bajo tierra cualquier\nbrizna de soberbia, a veces lo que se intenta rechazar huye y escapa\npor otro lado imprevisto. Como los bosques hundidos bajo el mar se\ntrasforman en petr\u00f3leo, as\u00ed la aparente sinceridad de Albert se\nconvirti\u00f3 poco a poco en malhumor y  en sordo rencor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto\nla energ\u00eda del resentimiento se escondi\u00f3 camale\u00f3nicamente bajo\npiel de af\u00e1n de superaci\u00f3n. Comenz\u00f3\na barruntar un nuevo proyecto de <em>patchwork<\/em>\nconfeccionado con retales de alfombras turcas inutilizadas en\npruebas, emborronando el color original con nitratos y sulfuros y una\nvez secos volverlos a te\u00f1ir en tonos verdosos vivos, simulando\ntonalidades de umbr\u00edos musgos de bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>Como\nen las ocasiones anteriores -los cambios a lo que se acostumbra uno\nderivan en costumbres y las costumbres en leyes de las que nadie\nrecuerda su origen<a href=\"#sdfootnote4sym\"><sup>4<\/sup><\/a>\u2013\noptaron por hacer cada\nuno una\nversi\u00f3n de la misma idea para que el se\u00f1or Hugalde eligiera la m\u00e1s\nhermosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\nlleg\u00f3 el turno de la noche de tintado, Albert -hay que decir que\nhab\u00eda luna llena- sucumbi\u00f3 a una bajeza. A una fuerza oscura,\nporf\u00eda, ofuscamiento, resquemor o maldad hija del resentimiento que\nlos mejores sentimientos tienen cuando se vuelven contra s\u00ed mismos,\nmostrando en la pirueta lo peor de nuestro yo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\nhurtadillas se acerc\u00f3 al bancal de te\u00f1ido y a\u00f1adi\u00f3 \u00f3xido de zinc\ncon un pulverizador que extendi\u00f3 con una escobilla simulando un\nfalso degradado para que el resultado pareciera fallo de concepci\u00f3n\no error en el manejo de los tintes de brillo.<\/p>\n\n\n\n<p>No\nestuvo bien lo que hizo e inmediatamente se arrepinti\u00f3 del mal paso\ndado, pero como\nera tarde, pens\u00f3 que era mejor no decir\nnada y que las cosas siguieran su curso<a href=\"#sdfootnote5sym\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\nsuerte el aparente estropicio causado a la alfombra de Echevarr\u00eda\ncon alevos\u00eda nocturna no tuvo el efecto que deb\u00eda tener para alivio\nde arrepentidos. Los verdes se hab\u00edan potenciado de una forma\nins\u00f3lita ofreciendo un aspecto magn\u00edfico de prado en noche\ntransfigurada.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nse\u00f1or Hugalde se decant\u00f3 tras mucho dudar por la alfombra de\nEchevarr\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>-Aunque\nAlbert hab\u00eda\nconseguido una armon\u00eda entre modernidad y tradici\u00f3n y unos tonos\nverdosos de excelente refinamiento,\nsiendo la alfombra tanto apta para los gustos m\u00e1s vanguardistas como\npara los amantes del confort acogedor de un hogar con chimenea. En\ncambio las tonalidades degradadas del verde conseguido por Echevarr\u00eda\nten\u00edan el poder\nhipn\u00f3tico de una cueva primitiva, el liquen\nprimordial de un bosque cuaternario. \n<\/p>\n\n\n\n<p>-No\ntengo otro remedio que seleccionar la de Echevarr\u00eda como la mejor\n-sentenci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>No\nobstante, Hugalde, abrumado por tanta eficiencia de sus dise\u00f1adores,\nlos nuevos aires que estaban aportando a la empresa y la belleza\nmagn\u00edfica de los resultados, les invit\u00f3 a una celebraci\u00f3n de\nequipo de trabajo en su mansi\u00f3n del lago.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert\nno se encontraba an\u00edmicamente preparado para disfrutar del\nofrecimiento y de la intimidad compartida con aquellos a los que sus\npropios demonios hab\u00edan ensuciado, pero acept\u00f3 ir aunque fuera para\ndar la impresi\u00f3n de agradecido con todos, cosa que aumentaba su\nsensaci\u00f3n de ser un impostor.<\/p>\n\n\n\n<p>A\nla fiesta acudi\u00f3 la mujer de Echevarr\u00eda que le llam\u00f3 mucho la\natenci\u00f3n a Albert porque su imagen no pegaba con la de su compa\u00f1ero,\ntan pulcro, detallista, deportivo y jovial. Ella en cambio se vest\u00eda\ncon prendas falsamente gastadas aparentemente rotas, con el cabello\naparentemente salvaje, con mohines de supuesta descarriada,\naparentemente despistada y confusa, antes muerta que sencilla\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Esa\nparte turbia de la apariencia de Eva y la parte tr\u00e1gica de Albert\nhicieron buenas migas. Desde aquella ocasi\u00f3n quedaban con frecuenta\nen casa de uno o de otros como grandes amigos avenidos tanto por el\nhabitual trato distendidos como tal vez por una secreta atracci\u00f3n\nque sent\u00edan Albert y Eva sin que ellos mismos fueran capaces de\nreconocerla, pero que era el verdadero motor de los encuentros cada\nvez m\u00e1s frecuentes del tr\u00edo de almas perdidas en largas noches de\ncharlas interminables.<\/p>\n\n\n\n<p>Es\nnecesario aclarar que NO puede decirse que buscaran ir m\u00e1s all\u00e1 de\nuna amistad. Cualquier coqueter\u00eda que nac\u00eda o situaci\u00f3n picante\nera r\u00e1pidamente convertida en broma y descartada como absurda\ndesviaci\u00f3n. SI ocurr\u00eda otra cosa NO ocurr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nuna ocasi\u00f3n Echevarr\u00eda tuvo que desplazarse al extranjero a una\nferia de dorsos para alfombras. Albert se ofreci\u00f3 galantemente a\nhace compa\u00f1\u00eda a Eva algunos ratos por la tarde para que la soledad\nse le hiciera menos pesada.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nconfianza era tan grande entre ellos que la idea fue bien recibida y\naceptada con el benepl\u00e1cito agradecido de Echevarr\u00eda, que poco\nmenos que le orden\u00f3 que la cuidase los d\u00edas que se iba a encontrar\nfuera de forma que no notara el agobio de su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo\nque sucedi\u00f3 despu\u00e9s fue fruto del caos con el que la vida derrota\nnuestros intentos de ordenarla a nuestro antojo y capricho\ncartesiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda\ntiempo que la relaci\u00f3n de la pareja se hab\u00eda enfriado con tanta\ncharla y encuentro tripartito, haciendo que la b\u00fasqueda de la pasi\u00f3n\nsocietal en realidad enfriara la del matrimonio mediante un continuo\ngoteo que pr\u00e1cticamente lo hab\u00eda llevado a dique seco.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente\nla maravilla del descubrimiento de otra persona que nos sorprend\u00eda y\nemocionaba hab\u00eda canalizado las energ\u00edas en direcci\u00f3n opuesta a la\ndeseable.<\/p>\n\n\n\n<p>Resultado:\nque cayeron en vergonzosa pasi\u00f3n, que contra m\u00e1s culpable, rastrera\ny taimada era, m\u00e1s tenia la virtud de exacerbarla como si un\nMontesco y un Capuleto estuvieran intentando en vano prohibirla.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\nvolvi\u00f3 Echevarr\u00eda, lejos de apaciguarle la situaci\u00f3n por el\nrecuerdo de las realidades y del orden racional de las cosas,\nsiguieron vi\u00e9ndose en secreto y teniendo relaciones apasionadas\nhasta que un d\u00eda Echevarr\u00eda, hurgando en la\nalfombra del dormitorio, seguramente\nempujado a ello por una sospecha que no quer\u00eda tener, descubri\u00f3\npelos p\u00fabicos que no era suyos\ny que a\npesar de su tama\u00f1o diminuto se clavaban\ncomo pu\u00f1aladas en el coraz\u00f3n conforme los descubr\u00eda rodeados\nde viscosa sustancia.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente\nEchevarr\u00eda le oblig\u00f3 a Eva a dejar la relaci\u00f3n so pena de\ndivorcio.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta\nese momento, mientras las mentiras conviv\u00edan alegremente con las\nverdades Eva no se planteaba romper la pareja, tal vez esperando que\nla llama de la pasi\u00f3n se apagar\u00eda espont\u00e1neamente cuando se\nconsumiera la cera, pero empujada por el ultim\u00e1tum comenz\u00f3 a\nsopesar el problema como tal y las posibles soluciones se le\naparec\u00edan como imperfectas y malas.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente\nno tuvo m\u00e1s remedio que irse con Albert empujada por las exigencias\nimpacientes de Echevarr\u00eda, arrastrada por las bajas pasiones,\naturullada por la confusi\u00f3n y tranquilizada por las promesas de\nsoluci\u00f3n que le ofrec\u00eda Albert -insuficientes, pero soluciones al\nfin y al cabo-<\/p>\n\n\n\n<p>-Me\nvoy para no atormentarte m\u00e1s -le dijo finalmente Eva a Echevarr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>-No\nlo matar\u00e9 porque en el fondo quiero que vivas feliz, aunque sea yo\nel que muera -asegur\u00f3 rimbombante Echevarr\u00eda, sin mucho\nconvencimiento ni de lo uno ni de lo otro.<\/p>\n\n\n\n<p>-No\nhace falta que muera nadie, sino que vivamos todos, aunque en cierto\nmodo todo muera -le consol\u00f3 Eva, llorando.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert\nintent\u00f3 convencerse de que todo hab\u00eda ocurrido \u201cporque se\namaban\u201d, y que habiendo hecho tanto da\u00f1o innecesario a su amigo\ntraicionado, a la amistad burlada  y la nobleza estafada, el ruido de\nla culpa quedaba amortiguado por los gruesos muros del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nverdad fue que los acontecimientos tambi\u00e9n le arrastraron a Albert a\nuna situaci\u00f3n no querida. La enemistad de su compa\u00f1ero y rival, el\ncisma en el trabajo, separando al personal en grupos de influencia\nlos <em>avangard<\/em> y los <em>clasical <\/em>los llamaban, la\nprecipitaci\u00f3n de una nueva pareja sin los proleg\u00f3menos de un\nromance, pasando de lujuriosos a enamorados saltando el vac\u00edo\nintermedio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo\ncierto es que los traidores se vieron convertidos en dos simuladores\ndel amor y tanto empe\u00f1o se tomaron para que lo falso fuese verdadero\nque al final lograron encontrar sentido al sinsentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Por\nfin Hugalde prefiri\u00f3 la alfombra trinono de Albert, con franjas de\nfondo submarino con corales, mar con bancada de peces y cielo con\ngaviotas, con una especie de tridente difuminado en la zona de agua.\nEl de Echevarr\u00eda eran dos franjas degradadas simulando un mar oscuro\ny un cielo estrellado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>COMENTARIOS<\/p>\n\n\n\n<p>#competitividad\n#creatividad #rivalidad #traici\u00f3n \n<\/p>\n\n\n\n<p>Hugalde\ncontrata a Abert en su empresa para que aporte aires frescos de\nrenovaci\u00f3n y nuevas ideas, a pesar de que a su talante le falta algo\nde \u2018finura\u2019. El equivalente ser\u00eda adquirir en una cuadra un pura\nsangre que cocea.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\ncomienza con la costumbre de que Albert proponga una idea,  pero\nrealicen dos versiones de la misma, una hecha por Echevarr\u00eda, el\nprincipal trabajador, experimentado y competente y por el nuevo,\nAlbert, la otra. Aunque la idea siempre es aceptable, en cambio la\nejecuci\u00f3n final siempre resulta mejor la de Echevarr\u00eda. Hay una\ncontraposici\u00f3n entre proponer y resolver. Esta \u00faltima actividad\nrequiere un ajuste inteligente a la realidad que gana con la\nexperiencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Albert\nacumula un cierto rencor y acritud, a pesar de ser aceptado, porque\nnunca lo es del todo. La necesidad de val\u00eda le empuja a ser original\ny en cierto modo lo logra, aunque de modo insuficiente, porque no\ndomina todav\u00eda otros par\u00e1metros complejos como ser\u00edan el\nequilibrio, la sencillez, la oportunidad y  los gustos de los\nclientes. Esta contraposici\u00f3n se da a menudo entre el \u2018idealismo\u2019\ny el \u2018realismo\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>Echevarr\u00eda\nle invita a su casa, la presenta a su hermosa mujer Eva e intenta\nacogerlo y darle amistad. En cambio Albert cada vez se prenda m\u00e1s de\nEva, al punto que una ocasi\u00f3n tienen un lance pasional, que se va\nrepitiendo en veces posteriores. Un d\u00eda descubre Echevarr\u00eda unas\nhuellas en la alfombra del <em>affaire<\/em> y da un <em>ultimatunm<\/em> a\nEva, que al final se va con Albert forzada por las circunstancias.\nParece que lo que NO deber\u00eda pasar, por ser prohibido, desleal y \ndestructor de relaciones, se convierte en el principal acicate. Es la\nfuerza de lo prohibido, como por ejemplo el inicio juvenil en las\ndrogas. \n<\/p>\n\n\n\n<p>La\nnueva pareja intenta tirar adelante, pero en el trabajo se crea un\ncisma entre los partidarios de Albert y Echevarr\u00eda. Por primera vez\nAlbert logra que su propuesta salga aceptada por Hugalde en la\nejecuci\u00f3n de un tema marino. Esta nueva situaci\u00f3n se\u00f1ala la\nevoluci\u00f3n din\u00e1mica de los grupos y los subgrupos, que de forma\nespont\u00e1nea tienden a auto posicionarse como c\u00e9lulas en proceso de\ndivisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>NOTAS T\u00c9CNICAS<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\">1<\/a>\n\tSi ves\n\ta alguien por\n\tdetr\u00e1s con\n\tel pelo largo,  confundes chico con chica, ni\u00f1o con ni\u00f1a o\n\tun amigo con\n\tun\n\tdescocido.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\">2<\/a>\n\tEl narrador busca palabras que peguen con lo que quiere decir, que\n\tno encuentra y las tiene en \u2018la punta de la lengua\u2019 y va\n\tdescartando algunas\n\t\u201camedrant\u00f3\u201d,\n\tno se \u201cempeque\u00f1eci\u00f3\u201d, no se \u201camilan\u00f3\u201d, no se \u201cencogi\u00f3\u201d,\n\tno se \u201capoc\u00f3\u201d en vistas a\n\tque\n\tel p\u00fablico le presente la palabra que encaja mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\">3<\/a>\n\tMomento para volver a solicitar ayuda sem\u00e1ntica.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\">4<\/a>\n\tMencionamos costumbres que han devenido \u2018ley\u2019 al cabo del\n\ttiempo: \u201clos d\u00edas de fiesta\u201d, \u201ccircular por la derecha\u201d,\n\t\u201csaludarse d\u00e1ndose la mano\u201d&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\">5<\/a>\n\tPonemos como ejemplo alternativo: Una madre \n\trompe al salir del aparcamiento un retrovisor del vecino y dice\n\t\u201ccomo lo sentimos\u2026 le dejaremos los trozos rotos encima del cap\u00f3\n\tpara que los vea.. ni\u00f1os, v\u00e1monos de vuelta..\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La exitosa empresa de alfombras de vanguardia, Carpet Vintage S.L cit\u00f3 para la selecci\u00f3n de un puesto de trabajo relevante al sobradamente preparado Albert. Cuando Albert lleg\u00f3 a la sede divis\u00f3 a una persona de espaldas, afanada entre ovillos de lana de colores y le dijo: -Chaval! \u00bfme podr\u00edas decir d\u00f3nde puedo encontrar al encargado?1 Al darse la vuelta el tal \u2018chaval\u2019 result\u00f3 que era un se\u00f1or de cierta edad, de esos que conservaban figura delgada y el\u00e1stica, aunque la cara marcase las arrugas de la edad. -Perd\u00f3n, perd\u00f3n, se\u00f1or mayor -dice Albert atolondradamente. -No tan mayor, joven -le contest\u00f3 el falso mayor. -Se\u00f1or relativo, entonces -aleg\u00f3 Albert intentando que la cosa pareciera m\u00e1s un modo jovial de hacer que una pifia. -No s\u00e9 si soy relativo o fijo, pero se\u00f1or s\u00ed -respondi\u00f3 con guasa Hugalde. Como quiera que la conversaci\u00f3n se manten\u00eda en t\u00e9rminos casi chistosos, en vez de los m\u00e1s serios que conven\u00edan a una primera entrevista, Albert sinti\u00f3 como una especie de v\u00e9rtigo, la sensaci\u00f3n de que estaba metiendo la pata, y lo que es peor, que no pod\u00eda hacer ya nada para arreglarlo. Menos mal que el se\u00f1or Hugalde era una persona muy sensata y encarril\u00f3 la ch\u00e1chara hacia el curr\u00edculum laboral de Albert, por lo dem\u00e1s brillante. Conforme \u00e9ste ten\u00eda ocasi\u00f3n de explicar asuntos t\u00e9cnicos de su experiencia laboral pudo controlar su \u00e1nimo y mostrarse natural, con desparpajo profesional, dando una imagen de trabajador competente, imaginativo y audaz en sus propuestas. El se\u00f1or Hugalde qued\u00f3 seducido por lo que pod\u00eda aportar su figura en la empresa, m\u00e1s que por su finura y lo contrat\u00f3. Ten\u00eda un compa\u00f1ero, Echevarr\u00eda, -tal vez habr\u00eda que llamarlo rival- con el que compart\u00eda el trabajo de dise\u00f1o, que era bastante eficaz, inteligente y atrevido en sus propuestas. Albert se afanaba en proponer cosas nuevas, pero resultaba del todo imposible que en tan poco tiempo pudiera competir en elegancia y pericia con Echevarr\u00eda, que le llevaba diez a\u00f1os de ventaja. No obstante Albert no se achic\u00f32 y fue espabilando a gran velocidad hasta que un d\u00eda propuso una idea realmente acertada que produjo un inter\u00e9s repentino en Echevarr\u00eda. -Podr\u00edamos hacer una alfombra con el dibujo de la clave de sol. Una alfombra que fuera sonora, agradable a la vista para los que le gusta la m\u00fasica, que son la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, de l\u00edneas estilizadas indicando modernidad y ambiente seguro, con unas reglas conocidas frente a lo desconocido, calidad de hogar frente a la selva urbana -argument\u00f3 Albert. Echevarr\u00eda se mostr\u00f3 sorprendido por primera vez y acept\u00f3 con agrado e incluso con halago la propuesta: -Aunque sea idea tuya, por supuest\u00edsimo, eso quedar\u00e1 claro, podr\u00edamos hacer dos propuestas de alfombra, una t\u00fa y otra yo, para que el se\u00f1or Hugalde decida entre las dos versiones de tu magn\u00edfica idea y no le quepa m\u00e1s remedio que aceptar la idea, venga de quien venga la versi\u00f3n elegida. Albert acept\u00f3 de buen grado y se puso a la labor de confeccionar la alfombra. Quiso hacer algo que llamara la atenci\u00f3n. Algo espectacular, algo notable y llamativo, algo totalmente nuevo, algo exitoso, algo espectacular3\u2026 y ese af\u00e1n de complacer le llev\u00f3 a colocar la clave de sol en un pentagrama curvo, dar relieve tridimensional a las l\u00edneas para hacerlas aparecer como tubos y una clave crom\u00e1tica. Echevarr\u00eda, cuya seguridad basada en su amplia experiencia le permit\u00eda estar m\u00e1s relajado, hizo quiz\u00e1 algo m\u00e1s sencillo con las l\u00edneas del pentagrama horizontales, con una escala monocroma de grises y la clave en medio, jugando en conjunto con tres colores. Su versi\u00f3n m\u00e1s sencilla daba el pego. El se\u00f1or Hugalde eligi\u00f3 la versi\u00f3n de Echevarr\u00eda porque la encontr\u00f3 \u201cm\u00e1s equilibrada\u201d. Albert, a pesar de las felicitaciones recibidas y de que Echevarr\u00eda puso claramente de manifiesto que hab\u00eda sido toda una iniciativa afortunada del novato, no disfrut\u00f3 de las mieles del \u201c\u00e9xito\u201d porque le amarg\u00f3 m\u00e1s de la cuenta no haber sido el elegido y que a pesar de su denuedo por sobresalir y demostrar su val\u00eda se hubiera preferido la versi\u00f3n sencilla de Echevarr\u00eda. -\u00bfEstar\u00e1s contento, no? -le dijo Echevarr\u00eda con sincera sonrisa de oreja a oreja. -S\u00ed, s\u00ed -asegur\u00f3, moviendo sin querer el entrecejo, acercando entre si las cejas como cuando ment\u00eda o guardaba rencor. En el siguiente proyecto Albert propuso llevar a cabo una apuesta menos convencional y algo m\u00e1s estilizada, fr\u00eda calidez de un ambiente tecnomoderno, pero sin dejar de lado un toque de misterio g\u00f3tico como en las alfombras de Fortuny. Propuso jugar con la clave de Fa sobre fondos grises simulando relieves de orilla de r\u00edo. A Echevarr\u00eda la idea le encant\u00f3, no disimul\u00f3 su alegr\u00eda ni el reconocimiento de la creatividad de su compa\u00f1ero. Propuso el mismo m\u00e9todo de trabajo al dar a elegir entre dos modelos, simulando competencia y alternancia, pero partiendo de una aquiescencia inicial. La clave de Fa de Echevarr\u00eda tuvo m\u00e1s volumen y arabesco, por lo tanto, ligeramente m\u00e1s modernista. Estaba resaltada a modo de grafo gigante ocupando un hermoso conglomerado de grises con tonalidades azuladas, gr\u00e1nulos de lapisl\u00e1zuli semejando las notas en cuarta. La de Albert esta vez, intentando corregir el fallo de desmesura, de hybris de la vez anterior, propuso la versi\u00f3n m\u00e1s com\u00fan de clave enclavada en texturas de calidez oto\u00f1al. Realmente, al ver los resultados, hasta al mismo Albert le pareci\u00f3 mejor la propuesta de Echevarr\u00eda que la propia. Cuando expusieron los trabajos como banderas patri\u00f3ticas delante de Hugarte, con humildad se la recomend\u00f3 \u00e9l mismo: -Creo que la de mi compa\u00f1ero Echevarr\u00eda est\u00e1 m\u00e1s lograda y es la que tendr\u00eda que elegir -le rog\u00f3, con aparente convicci\u00f3n. Aunque la nobleza de la humildad pretenda esconder bajo tierra cualquier brizna de soberbia, a veces lo que se intenta rechazar huye y escapa por otro lado imprevisto. Como los bosques hundidos bajo el mar se trasforman en petr\u00f3leo, as\u00ed la aparente sinceridad de Albert se convirti\u00f3 poco a poco en malhumor y en sordo rencor. Pronto la energ\u00eda del resentimiento se escondi\u00f3&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":6924,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6922"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17101,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6922\/revisions\/17101"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6924"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}