{"id":7105,"date":"2019-06-27T07:22:19","date_gmt":"2019-06-27T07:22:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/?p=7105"},"modified":"2020-04-04T14:00:08","modified_gmt":"2020-04-04T14:00:08","slug":"la-flor-de-panical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cdencuentro.org\/idus\/la-flor-de-panical\/","title":{"rendered":"La flor de panical"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Roberto estaba en tr\u00e1nsito de contrato laboral con 15 d\u00edas de vacaciones forzadas para evitar enlazar el per\u00edodo trabajado e impedir que se trasformara en fijo. Dada la temporada irregular de ocupaciones que le hab\u00edan tocado en suerte, no estaba el horno para bollos y no pod\u00eda permitirse unas vacaciones de verdad con hotel y viajes en avi\u00f3n, por lo que se resign\u00f3 a aprovechar los d\u00edas de asueto para hacer algo de deporte e ir a correr a los Galachos de Juslibol.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La verdad era que estaba bastante fond\u00f3n y su correr parec\u00eda m\u00e1s un trote leve, aunque confiaba tener al final de la temporada un poco m\u00e1s de resuello y quien sabe si reanudado el trabajo continuar\u00eda con la sana costumbre de practicar deporte.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Pens\u00f3 en ir a correr a las siete de la ma\u00f1ana con la ventaja de que el ambiente ser\u00eda m\u00e1s fresco y solitario. O eso cre\u00eda Roberto, porque al llegar al aparcamiento del parque lo vio abarrotado de coches y furgonetas de corredores. Hab\u00eda algunos atletas de triatl\u00f3n que practicaban por los senderos de la monta\u00f1a y otros grupos que iniciaban temporada con una marcha intensa y le acomplejaban como primerizo. Vinieron tambi\u00e9n batallones de soldados cuidados por su sargento que prefer\u00edan el ox\u00edgeno de los Galachos a sus propias pistas en las instalaciones militares. Mientras corr\u00edan, hablaban de juego de tronos, de haza\u00f1as varias y saludaban alegremente y con educaci\u00f3n a los que se cruzaban con ellos. Ese d\u00eda Roberto opt\u00f3 por ir andando a pesar de estar equipado con una camiseta transpirable y unas zapatillas de running nuevas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Roberto ten\u00eda en la imagen del recuerdo un camino al parque solitario, cruzado de tanto en tanto por alguna pareja de jubilados ayudados con bastones de marcha o alg\u00fan ciclista aislado. Pero las im\u00e1genes que representan la realidad, basadas en una experiencia previa, pueden carecer de exactitud si se tiene el cuenta que seg\u00fan el momento del d\u00eda en que contemplamos un panorama puede ser totalmente distinto.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Por ejemplo, cuando Roberto intent\u00f3 ir a correr a las diez, se cruz\u00f3 con el tren carrizal lleno de ni\u00f1os alegres que saludaban o insultaban seg\u00fan la edad. Cada hora aparec\u00eda el nuevo cargamento de un colegio que hab\u00eda concertado una visita guiada. Pon\u00edan letreros en el camino avisando del peligro de paso de ni\u00f1os. Alertaban a la circulaci\u00f3n ciclista. Un grupo de animaci\u00f3n se\u00f1alaba las ristras de hormigas que no hab\u00eda que pisar, las tortugas que no deb\u00edan abandonar o el religioso silencio que hab\u00eda que respetar para tener o\u00eddos y vista atentos a lo que pod\u00eda pasar en el sendero del bosque.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Qu\u00e9 veis aqu\u00ed? Preguntaba el monitor.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Ramas<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Troncos<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Mosquitos,<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00bfQu\u00e9 veis aqu\u00ed insist\u00eda eliminando esas respuestas dadas aunque fueran verdaderas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Choperas<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00c1lamos<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Un cocodrilo<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-NO NO, NO -gritaba el gu\u00eda, resignado del fracaso de las inteligencias observadoras- Agua, \u00bfNo veis el lago?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">A las 13 proliferaban parejas y familias que ven\u00edan a comer de <i>picnic<\/i>. No fallaban algunos fijos de Juslibol, dos mujeres con ropa ligera que charlaban sobre los planes de men\u00fa y el marido de una de ellas diez metros atr\u00e1s, paseando un mast\u00edn ya envejecido que le permit\u00eda andar retirado en sus c\u00e1balas y aislado de las ch\u00e1charas femeninas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Las cuatro, si el calor lo permit\u00eda, era la mejor hora para Roberto. Apenas ven\u00eda nadie salvo algunos grupos amantes de los p\u00e1jaros que les fotografiaban y filmaban en sus nidos en los escarpes. A veces un profesor daba clases a ne\u00f3fitos con un libro en la mano para contrastar en el manual la clasificaci\u00f3n del mosquitero, del cuco o del pinz\u00f3n, seg\u00fan formas y colores a medida que los oteaban con el catalejo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">A partir de las cinco los Galachos eran tomados por ciclistas en parejas de compa\u00f1eros de trabajo que ataban cabos de los sucedido en la jornada, de grupos de amigos guiados por el mand\u00f3n de turno que les adoctrinaba sobre la naturaleza del camino o la esencia de destino final, aficionados al ciclismo que apabullaban con su velocidad y los intr\u00e9pidos de rueda de tracking que pisaban firmes por los peores lados del camino, por los barros si hab\u00eda llovido o por las cuestas que sub\u00edan a la monta\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Roberto despu\u00e9s de unos d\u00edas ya se cre\u00eda conocedor de la realidad galachil, pero qu\u00e9 equivocado estaba. Un jueves decidi\u00f3 adelantar a las tres su visita diaria al parque y vio sentada en el estanque del mirador del castillo de Miranda a una atractiva corredora que descansaba en el banco con un flor de panical que hab\u00eda recogido de alg\u00fan entresijo del lugar.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La imagen era tan hermosa que en vez de pasar por el camino ancho ataj\u00f3 por el senderito que hab\u00eda delante de los bancos, atra\u00eddo magn\u00e9ticamente por la curiosidad de verla de cerca.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Buenos d\u00edas -le dijo al pasar- con la voz m\u00e1s amable que pudo, a pesar de que sin duda alguna, por un prurito de orgullo deportivo, corr\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido de lo que su fondo permit\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Descansando a la sombra, \u00bfno? -le dijo el segundo d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Al tercer d\u00eda las tornas cambiaron. Roberto estaba en el banco y Silvia, que era mucho m\u00e1s \u00e1gil, paso volando a su lado, dedic\u00e1ndole una sonrisa.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Buenos d\u00edas!! -y desapareci\u00f3 como una gacela.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u201c<span style=\"font-size: large;\">Qu\u00e9 buen tiempo hace hoy\u201d dec\u00eda una, \u201cHoy se suda la camiseta\u201d replicaba el otro el siguiente d\u00eda. Y as\u00ed estuvieron cruz\u00e1ndose varios d\u00edas hasta que Roberto se acerc\u00f3 al banco con el pretexto de atarse las bambas y le pidi\u00f3 permiso para sentarse un ratito.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En esa ocasi\u00f3n solo coment\u00f3 cosas sobre la flores que hab\u00eda, la sequedad del ca\u00f1izal y los kil\u00f3metros que hac\u00edan. Aunque Silvia le sugiri\u00f3 seguir juntos, Roberto declin\u00f3 alegando que su ritmo era mucho m\u00e1s lento y no le quer\u00eda fastidiar la carrera.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Luego las conversaciones fueron m\u00e1s largas y con naturalidad hablaron de anhelos, fracasos y sensaciones como si se conocieran de toda la vida.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Mira esos novios -dijeron un par de ciclistas al pasar. Ellos lo escucharon pero no lo quisieron o\u00edr porque todav\u00eda no sab\u00edan lo que sent\u00edan el uno por el otro.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En una ocasi\u00f3n, al despedirse, Silvia para acabar su carrera fue a darle un beso de despedida en la cara, porque ya se consideraban amigos inaugurados, pero Roberto confundi\u00f3 la derecha con la izquierda como era su costumbre cuando se pon\u00eda nervioso y le puso la boca en los labios en vez de la mejilla y fue su primer beso furtivo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Los otros d\u00edas comenzaron el te quito esta mariquita del pelo, te retiro este insecto del hombro, te puedo besar, te cojo la mano.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Silvia le hab\u00eda puesto de manifiesto que le gustaban los gestos especiales, y por ejemplo, si un chico se le quer\u00eda declarar le gustar\u00eda que le trajera una flor de panical como s\u00edmbolo de amor, nada de doblar la rodilla o utilizar frases po\u00e9ticas blandengues y esas cosas. As\u00ed que Roberto quiso proceder de la mejor manera posible y le rog\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Por favor, ma\u00f1ana te quiero contar una cosa muy importante que nos ata\u00f1e a los dos. Podr\u00edamos quedar a las seis, porque a las tres no se si podr\u00e9 venir ya que no se si me ser\u00e1 f\u00e1cil escapar de una reuni\u00f3n que tengo en el trabajo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-A las seis no me gusta porque se me hace tarde para volver, m\u00f3ntatelo bien y mejor quedamos a las tres.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-A las seis<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-A las tres<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Se atascaron los dos pidiendo su hora preferida, con ese tipo de atrevimiento, orgullo o osad\u00eda que tienen los que comienzan a amar suponiendo que quienes supuestamente dicen quererlos si les quisieran de verdad har\u00edan lo que ellos quieren para hacerlos felices.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Ya se iba corriendo Silvia cuando Roberto, antes de perderla en el recodo insisti\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-A las seis!<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">No se sabe si a lo lejos Silvia contest\u00f3 a las ssses o a treis tres ses is o qu\u00e9 dec\u00eda realmente, pero Roberto supuso que a las seis vendr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Al d\u00eda siguiente Roberto apareci\u00f3 con una flor de panical dispuesto a confesarle los sentimientos que hab\u00edan nacido en \u00e9l, la chispa de algo que nunca m\u00e1s se podr\u00eda olvidar, la trascendencia de un momento en el que lo que somos deja de ser para siempre. Pero Silvia no acudi\u00f3.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Desde ese desencuentro apareci\u00f3 en Roberto una esperanza sufriente que le domin\u00f3 completamente. Todos los d\u00edas se escapaba al medio d\u00eda del trabajo con un bocadillo para acudir a las tres, la hora en la que podr\u00eda aparecer de nuevo Silvia, con un panical azul secado boca abajo, mirando a los pocos corredores que asomaban a esa hora por el camino.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Pasaron a\u00f1os y aunque Roberto se hab\u00eda casado y ya ten\u00eda un hijo, segu\u00eda teniendo esa loca ilusi\u00f3n secreta que se convirti\u00f3 en un ritual con el que el tiempo que todo lo mata se reencarnaba por unos minutos en un retorno o una segunda oportunidad o una vuelta a un origen abandonado o a un manantial en el que brotase el elixir de la vida. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Esa realidad paralela solo se rompi\u00f3 cuando Remi tuvo unos d\u00edas de vacaciones y la rueda del azar le hizo pasar por los pelotones de soldados matutinos, los ciclistas empedernidos, los paseadores de perros y los investigadores de p\u00e1jaros hasta ir a parar al portal del universo de las tres.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Remi pas\u00f3 por el banco con intenciones de descansar un rato cuando vio en el primero a un se\u00f1or con una flor azul que parec\u00eda mirar sin ver el hermoso espect\u00e1culo que ten\u00eda delante. Le llam\u00f3 la atenci\u00f3n y cruz\u00f3 por delante en vez de por detr\u00e1s como acostumbraba.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Al d\u00eda siguiente, tambi\u00e9n a las tres para comprobar si aquella imagen fue azar de un visitante ocasional o uno fijo, volvi\u00f3 a verlo en la misma pose contemplativa en el banco, suspirando y mirando a la lejan\u00eda, en la cercan\u00eda miope de la mirada que traiciona su finalidad de mirar.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Al cabo de unos d\u00edas -como si la historia se repitiese, en cierto modo similar si bien no id\u00e9ntica le fue saludando, parando para hacer ver que se tomaba un descanso casual, comentando sobre el calor, la sequedad, los frutos que despuntaban de los arbustos, una fotograf\u00eda que quer\u00eda hacer, hasta que un d\u00eda pidi\u00f3 permiso para sentarse en el mismo banco.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Esta flor tan bonita c\u00f3mo se llama?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Es la flor azul panical.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00bfLa ha encontrado por aqu\u00ed?<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-S\u00ed, un d\u00eda la vi por los caminos interiores de una charca, en medio de la nieve de los chopos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u00bfViene a menudo por aqu\u00ed, no? Le he visto varios d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-S\u00ed, es verdad, yo tambi\u00e9n le he visto a usted..<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">M\u00e1s adelante, cuando las conversaciones se fueron alargando y Remi pas\u00f3 la prueba de parecer ser de confianza, Roberto le confes\u00f3:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Cada d\u00eda a las tres procuro venir. Espero en este banco por si acude una chica de la que me enamor\u00e9 pero que por un motivo de orgullo no supe retener. A pesar de que soy feliz, tengo mujer e hijo y un buen trabajo, tengo esta espina rom\u00e1ntica clavada en el coraz\u00f3n. Me relaja cultivar su dolor y el ensue\u00f1o que produce aunque fuera un ratito, sabiendo que se trata de una fantas\u00eda imposible.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Remi intentaba convencerle de que era una licencia peligrosa:<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-Porque un momento de evocaci\u00f3n y recuerdo de un amor que pudo ser, lo tenemos todos, pero el cultivo diario de la fantas\u00eda puede producir que cuando vuelva a casa los sentimientos hacia los suyos queden diluidos, disminuidos y rebajados a resignaci\u00f3n por culpa de haber estado esperando un ocasi\u00f3n, por m\u00e1s m\u00e1gica que fuera, para dejarlo todo por un ensue\u00f1o. Adem\u00e1s si apareciera Silvia puede que fuera ya otra Silvia. Sintiera cosas que se han contaminado por los acontecimientos de estos a\u00f1os volviendo imposible regresar a ese momento en que el tiempo se trunc\u00f3 y entr\u00f3 en bifurcaci\u00f3n paralela..<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Remi pens\u00f3 que ya hab\u00eda hecho su labor de tratar de introducir cordura en su \u201camigo\u201d Roberto y opt\u00f3 a partir de entonces por salir a los galachos a otras horas, no fuera que le contagiara el virus de la enso\u00f1aci\u00f3n..<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Un d\u00eda fue a las seis y vio en el banco una mujer con una flor de panical<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En esta ocasi\u00f3n no se atrevi\u00f3 a intervenir donde no le llamaban para intentar corregir el curso ineludible de los acontecimientos. Le ven\u00edan a la mente razones que le desanimaban para entrometerse: <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u201cpara qu\u00e9, si igual es para peor, si igual ni viene Roberto a las tres, si igual no es la misma persona, igual est\u00e1n mejor en la melancol\u00eda que en la debacle..\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">-\u201cEs mucho mejor venir a Juslibol a las cinco como el resto de ciclistas, a fin de cuentas es lo que soy\u201d.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">COMENTARIOS<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">#enamoramiento #romanticismo #ocio #oportunidades<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El cuento nos introduce en las actividades variopintas de ocio de un parque. Ah\u00ed confluyen aficionados varios a la naturaleza, al senderismo, al ciclismo y al <i>running<\/i>. Nos ense\u00f1a un panel <i>na\u00eff<\/i> de posibilidades y recursos.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Fruto de las aficiones surge un posible amor, de dos personas \u2018solitarias\u2019 que interact\u00faan en un banco a la orilla de un lago generando poco a poco un entusiasmo amoroso. El amor es como una rara flor de panical que nace en los sitios m\u00e1s inveros\u00edmiles si la persona est\u00e1 dispuesta a abrirse a la posibilidad. <\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El ensue\u00f1o enamoradizo puede ser fr\u00e1gil como las flores de primavera y basta el equ\u00edvoco de un horario en el que concertar una cita para que tropiece y descarrile.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">A pesar del desencuentro el protagonista guarda la semilla de lo que pudo ser durante mucho tiempo, incluso una vez que ya ha formado una nueva familia, como si las posibilidades fueran tan importante como las realidades.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Sabemos, por tercera persona, que el lugar m\u00e1gico de los galachos persiste en la sombra callada del tiempo, los horarios no concordantes, como escenario ritual de la flor del panical.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El oyente del cuento se ve arrastrado a revivir la ceremonia de implante del ensue\u00f1o en su propia vida, tanto la esperanza primaveral nunca derrotada, como las oportunidades que puede favorecer y a las que se puede abrir.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\">NOTAS T\u00c9CNICAS<\/p>\n<p align=\"justify\">La escena de los ni\u00f1os con un monitor que les ense\u00f1a el parque puede representarse con todo el grupo, recorriendo la sala (saltando un charco, una hilera de hormigas, cogiendo moras..) Unos voluntarios soportan el di\u00e1logo.<\/p>\n<p align=\"justify\">NOTAS<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> La siguiente escena puede representarse con dos personas, una que corre y otra que est\u00e1 en el banco, donde est\u00e1n por turnos. Cada ocasi\u00f3n de encuentro ocurre en un d\u00eda distinto, por lo que despu\u00e9s de la corta interacci\u00f3n los dos actores se \u2018retiran\u2019 a un rinc\u00f3n para similar que se van y es ya el d\u00eda siguiente. Cada \u2018d\u00eda\u2019 se dicen una frase distinta. Al cabo de unas cuantas veces tienen un poco m\u00e1s de conversaci\u00f3n anodina ,sobre el tiempo, la belleza del paisaje, el cansancio, etc.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> El paso del tiempo lo reforzamos alargando las vocales de \u201cpaaasoooo deeel tiemmmmpooooo\u201d. Marca el reencuentro del pasado con el presente, en el que de cierto manera se retoma en una segunda parte.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto estaba en tr\u00e1nsito de contrato laboral con 15 d\u00edas de vacaciones forzadas para evitar enlazar el per\u00edodo trabajado e impedir que se trasformara en fijo. Dada la temporada irregular de ocupaciones que le hab\u00edan tocado en suerte, no estaba el horno para bollos y no pod\u00eda permitirse unas vacaciones de verdad con hotel y viajes en avi\u00f3n, por lo que se resign\u00f3 a aprovechar los d\u00edas de asueto para hacer algo de deporte e ir a correr a los Galachos de Juslibol. La verdad era que estaba bastante fond\u00f3n y su correr parec\u00eda m\u00e1s un trote leve, aunque confiaba tener al final de la temporada un poco m\u00e1s de resuello y quien sabe si reanudado el trabajo continuar\u00eda con la sana costumbre de practicar deporte. Pens\u00f3 en ir a correr a las siete de la ma\u00f1ana con la ventaja de que el ambiente ser\u00eda m\u00e1s fresco y solitario. O eso cre\u00eda Roberto, porque al llegar al aparcamiento del parque lo vio abarrotado de coches y furgonetas de corredores. Hab\u00eda algunos atletas de triatl\u00f3n que practicaban por los senderos de la monta\u00f1a y otros grupos que iniciaban temporada con una marcha intensa y le acomplejaban como primerizo. Vinieron tambi\u00e9n batallones de soldados cuidados por su sargento que prefer\u00edan el ox\u00edgeno de los Galachos a sus propias pistas en las instalaciones militares. Mientras corr\u00edan, hablaban de juego de tronos, de haza\u00f1as varias y saludaban alegremente y con educaci\u00f3n a los que se cruzaban con ellos. Ese d\u00eda Roberto opt\u00f3 por ir andando a pesar de estar equipado con una camiseta transpirable y unas zapatillas de running nuevas. Roberto ten\u00eda en la imagen del recuerdo un camino al parque solitario, cruzado de tanto en tanto por alguna pareja de jubilados ayudados con bastones de marcha o alg\u00fan ciclista aislado. Pero las im\u00e1genes que representan la realidad, basadas en una experiencia previa, pueden carecer de exactitud si se tiene el cuenta que seg\u00fan el momento del d\u00eda en que contemplamos un panorama puede ser totalmente distinto. Por ejemplo, cuando Roberto intent\u00f3 ir a correr a las diez, se cruz\u00f3 con el tren carrizal lleno de ni\u00f1os alegres que saludaban o insultaban seg\u00fan la edad. Cada hora aparec\u00eda el nuevo cargamento de un colegio que hab\u00eda concertado una visita guiada. Pon\u00edan letreros en el camino avisando del peligro de paso de ni\u00f1os. Alertaban a la circulaci\u00f3n ciclista. Un grupo de animaci\u00f3n se\u00f1alaba las ristras de hormigas que no hab\u00eda que pisar, las tortugas que no deb\u00edan abandonar o el religioso silencio que hab\u00eda que respetar para tener o\u00eddos y vista atentos a lo que pod\u00eda pasar en el sendero del bosque. -Qu\u00e9 veis aqu\u00ed? Preguntaba el monitor. -Ramas -Troncos -Mosquitos, -\u00bfQu\u00e9 veis aqu\u00ed insist\u00eda eliminando esas respuestas dadas aunque fueran verdaderas. -Choperas -\u00c1lamos -Un cocodrilo -NO NO, NO -gritaba el gu\u00eda, resignado del fracaso de las inteligencias observadoras- Agua, \u00bfNo veis el lago? A las 13 proliferaban parejas y familias que ven\u00edan a comer de picnic. No fallaban algunos fijos de Juslibol, dos mujeres con ropa ligera que charlaban sobre los planes de men\u00fa y el marido de una de ellas diez metros atr\u00e1s, paseando un mast\u00edn ya envejecido que le permit\u00eda andar retirado en sus c\u00e1balas y aislado de las ch\u00e1charas femeninas. Las cuatro, si el calor lo permit\u00eda, era la mejor hora para Roberto. Apenas ven\u00eda nadie salvo algunos grupos amantes de los p\u00e1jaros que les fotografiaban y filmaban en sus nidos en los escarpes. A veces un profesor daba clases a ne\u00f3fitos con un libro en la mano para contrastar en el manual la clasificaci\u00f3n del mosquitero, del cuco o del pinz\u00f3n, seg\u00fan formas y colores a medida que los oteaban con el catalejo. A partir de las cinco los Galachos eran tomados por ciclistas en parejas de compa\u00f1eros de trabajo que ataban cabos de los sucedido en la jornada, de grupos de amigos guiados por el mand\u00f3n de turno que les adoctrinaba sobre la naturaleza del camino o la esencia de destino final, aficionados al ciclismo que apabullaban con su velocidad y los intr\u00e9pidos de rueda de tracking que pisaban firmes por los peores lados del camino, por los barros si hab\u00eda llovido o por las cuestas que sub\u00edan a la monta\u00f1a. Roberto despu\u00e9s de unos d\u00edas ya se cre\u00eda conocedor de la realidad galachil, pero qu\u00e9 equivocado estaba. Un jueves decidi\u00f3 adelantar a las tres su visita diaria al parque y vio sentada en el estanque del mirador del castillo de Miranda a una atractiva corredora que descansaba en el banco con un flor de panical que hab\u00eda recogido de alg\u00fan entresijo del lugar. La imagen era tan hermosa que en vez de pasar por el camino ancho ataj\u00f3 por el senderito que hab\u00eda delante de los bancos, atra\u00eddo magn\u00e9ticamente por la curiosidad de verla de cerca.1 -Buenos d\u00edas -le dijo al pasar- con la voz m\u00e1s amable que pudo, a pesar de que sin duda alguna, por un prurito de orgullo deportivo, corr\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido de lo que su fondo permit\u00eda. -Descansando a la sombra, \u00bfno? -le dijo el segundo d\u00eda. Al tercer d\u00eda las tornas cambiaron. Roberto estaba en el banco y Silvia, que era mucho m\u00e1s \u00e1gil, paso volando a su lado, dedic\u00e1ndole una sonrisa. -Buenos d\u00edas!! -y desapareci\u00f3 como una gacela. \u201cQu\u00e9 buen tiempo hace hoy\u201d dec\u00eda una, \u201cHoy se suda la camiseta\u201d replicaba el otro el siguiente d\u00eda. Y as\u00ed estuvieron cruz\u00e1ndose varios d\u00edas hasta que Roberto se acerc\u00f3 al banco con el pretexto de atarse las bambas y le pidi\u00f3 permiso para sentarse un ratito. En esa ocasi\u00f3n solo coment\u00f3 cosas sobre la flores que hab\u00eda, la sequedad del ca\u00f1izal y los kil\u00f3metros que hac\u00edan. Aunque Silvia le sugiri\u00f3 seguir juntos, Roberto declin\u00f3 alegando que su ritmo era mucho m\u00e1s lento y no le quer\u00eda fastidiar la carrera. Luego las conversaciones fueron m\u00e1s largas y con naturalidad hablaron de anhelos, fracasos y sensaciones como si se conocieran de toda la vida. -Mira esos novios -dijeron un par de ciclistas al pasar. 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